miércoles, agosto 08, 2012


Como a la hoja del árbol

         a todas las niñas abusadas, muertas


Qué voluntad arrastró tu inocencia 
desde su cielo al suelo rojo 
 
Qué voluntad ajena, niña verde,
decidió el abuso de tu cuerpo
su fractura a la intemperie del dolor
cuando eran tuyos
el asombro 
las manos del sol
el galopante flujo de la savia nueva

Quién decidió que fuera yo tu hermana
salvándome
en tanto a ti te desgajó como a la hoja del árbol
condenándote a ser una estrella muerta sobre la piedra. 
Otra más.
 



1 comentario:

inespoe@gmail.com dijo...

Una muy exitosa metáfora, me llama la atención la hermosa elección de la hoja muerta, que puede ser bella, pero que sin embargo tiene una breve existencia, y ya gastada, sencillamente cae, como la niña usada y abusada tempranamente, su inocencia que choca abruptamente con la verdad del mundo, la cara de la maldad.

Un saludo y paso por aquí porque disfruto mucho su poesía.