viernes, marzo 17, 2017


El río extiende sus brazos
de orilla a orilla
rebosado.
Sus manos se aferran a la tierra
para no perderla
y no amanecer un día
desnudo por el aire convertido en nube
o algo menos
convertido en nadie.
Sabe que está hecho de lluvia
pero teme el cielo.
Solo quiere que lo dejen quieto
moviéndose veloz
con los peces en su cuerpo como casa
y el baile salsero de las olas.
Enamorado de los árboles
y las muchachas
dando de beber a los caballos.
Como si el tiempo no existiera.
Como si ya no estuviera yéndose 
a morir al mar.

*

martes, marzo 07, 2017

Poema del lugar común


Alma, pequeño envoltorio lleno de ser
pedacito de nada incrustado al cuerpo
uno mismo sin piel ni huesos
jamás fotografiado o dibujado en ningún libro 
de religión o anatomía.
Tejido de estrellas o de Dios
sin peso en la balanza,
con el más alto valor 
en la clasificación de las especies.
Dicen que no es nadie quien carece de ella.
Nadie los perros, los gatos, las vacas.
Nadie los árboles, las flores, las naranjas.
Nadie los negros por mucho tiempo
y las mujeres en muchos lugares todavía.
Manido decir de los afectos
ajada flor en poemas y boleros
aquello que muchos creen nos hace inmortales 
nadie ha visto en ninguno de sus muertos.

**

jueves, enero 26, 2017


Pienso en las noticias
veo los ojos de un toro
su hocico ensangrentado
escucho la turba que lo aturde.

Pienso en la guerra
que en el país recién termina
con vándalos que quieren ahora ocupar los territorios
para que la muerte siga viva
y la pobre gente
sí, la gente pobre
no detenga el sufrimiento y tenga miedo.

Pienso en la escritura
y pregunto por una bondad que me hable.
Pero el cansancio ha vencido.

Escribo sin rumbo
ni demasiada atención sobre las vísceras o los huesos.
Sigo exclusivamente la orden de caminar,
para vivir.

Y así voy
paso a paso, 
persiguiéndome.

**

martes, enero 24, 2017


Cuando no exista
exaltación que oriente
la flecha de la brújula

y el tiempo con sus dedos
se haga lento,
tortugoso,

cuando otro sea el sonido de las campanas
o del cuerpo.

No esté

y a cambio solo esté la otra,
la imitadora que pretende como un ángel
hacer eterna su existencia,

habré muerto.

**


martes, noviembre 22, 2016

III BIENAL DE POESIA VISUAL Y EXPERIMENTAL


Para los que estén en Manizales, noviembre 24 y 25.
Estaré participando en la III BIENAL DE POESIA VISUAL Y EXPERIMENTAL, con una video instalación.

Ojalá puedan ir.
Hacer click en link adjunto:

http://lanavedepapelcmu.wixsite.com/lanavedepapel/puerto



lunes, noviembre 21, 2016

Estados de ánimo 2. Poemas de lo abstracto

1
Pretendo la eternidad sin moverme. Lo más quieta que la ansiedad permite. Veo volar a una mariposa como un árbol ve cruzar a una nube. Soy el árbol. El movimiento pequeño de los dedos, el movimiento de sus hojas. Permanezco en idéntica quietud a la de Atis, la perra a los pies bajo la mesa, y perturbo lo menos posible el aire. Soy como el agua que aguarda en las manos de la piedra, reflejo del sol, tibieza adormecida.


 2
Murió Leonard Cohen. Dance me to the end of love. Hace varios años el poeta Gonzalo Rojas. Un tejido en dos agujas se compone de tejidas y ensortijadas. Unas hacia adentro, otras hacia fuera. Así, aire hacia adentro, hacia fuera, respiramos. Estoy cansada de anticipar la muerte y no gozar estar viva sin temor. Me desvestiré de esa gabardina negra, que solo es útil bajo la lluvia. De los impermeables que no dejan pasar el agua pero asfixian cuando el día luce su luz más alta, más amarilla. Usaré prendas ligeras. Y si hace frío, un delgado saco será suficiente. Me desvestiré de los zapatos gruesos. Esto no quiere decir que caminaré sin protección. Es imposible en este mundo andar con la piel y la carne expuestas. Pero  sí, me aseguraré de llevar los pies al aire, y dejar huellas que el agua, la arena, el viento, laven. Huellas al fin y al cabo, de simple y festejante desnudez.


3
La luz del sol entra por la ventana y grita: La vida está viva, ¡Alégrate! Despréndete de la muerte. Todo morir es un nacer de otra manera.
                       


 4
Así como Nina ladra al viento, yo escribo y es una manera particular de ladrar. Qué dirá ella cada vez que interfiere el aire, mueve sus mandíbulas y alerta su cuerpo. Cuánto dirá sin que yo entienda. Así, esta escritura que se dice a sí misma, este ladrar, el cuerpo en tensión, esperando que algo o alguien le de sentido, la rescate.


 5
Tengo ya el color de la arena oscura, y ha sido tanta la tierra levantada por mis pies, tanta, agrietando los ojos, haciéndolos arder, sustentando un árbol creado exclusivamente con las hojas de los días. Todos los intentos por encontrar la palabra han sido en vano: aullidos de un animal famélico, aunque como ahora se engañe cuando la quietud le regala esta forma de saciedad haciéndole creer que lo suyo es el lenguaje. Callo entonces. El silencio, amansado, asustado, se resguarda en el cuerpo por unos días. Pero la pulsión continúa existiendo adentro callada, y crece, crece, hasta que no resiste más y vuelve con su hambre a intentar lograr lo que jamás en realidad alcanza.

**

viernes, noviembre 18, 2016

A esta hora


Las hormigas recorren una taza blanca 
que desde el almuerzo he dejado 
como un cerro de azúcar sobre la mesa.

Los seres humanos terminan
el trajinar con las vacas, las plantas
la tierra,
y el pájaro, que todas las tardes
a la misma hora sobre el poste
observa la distancia,
se adentra de tanto en tanto en el aire
para pescar algún insecto.


La naturaleza inicia su sosiego
Igual y nunca igual, cada tarde.

Inmersa en el paisaje
como los perros
o las gallinas que juntas se acurrucan
para vencer cada noche el miedo,
soy como el lago cuyos seres alimento,
una mujer de agua 
resguardando un pez.

*

martes, noviembre 08, 2016

Honda


Escribir desborda la lectura.
Obliga sumergirse en el río de la espera.
Desde la ventana de un hotel
contemplo el Magdalena,
esa aorta de Colombia que se deslíe,
con nombre de mujer que no desfallece
y siempre llora. 
A los poemas los oculta la corriente,
como oculta a la sangre,  los peces, las piedras.
Entro en el agua. Hago piso para no caer, espero,
en equilibrio,
mientras resisto su fuerza.
Cortantes pedazos de historia lastiman mis piernas,
cuerpos desconocidos, quizás palos, 
quizás gente, me rozan,
y la arena de lo mismo, revuelta con el agua,
me impide dilucidar el fondo.
Introduzco una mano dentro de este potente, torrentoso, lodazal que corre
y recojo, guiada solo por el tacto, cada piedra.
La detallo en su redondez,
sus filos. 
Es el corazón vivo de algún desconocido
y pequeño ser entre mis manos.
Volando en círculos, los pájaros ungidos de obsidiana
me observan colocar sobre la mesa
lo recogido en el papel.
Huelo a herrumbre, a muerto.


Octubre 27 de 2016
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lunes, octubre 17, 2016

Estados de ánimo, poemas de lo abstracto.

(Proyecto en construcción)

Estado de ánimo 1


Correas que sujetan las palabras
a la rueda inflexible de la boca.
Maria Angeles Perez


Correas que sujetan las palabras,
espíritu humano en tensión
músculos entumecidos
y garganta en incendio.

Un ladrido embozado
los colmillos como nevados
exigiendo cóndores sobre sus picos.

La palabra, eco inaudible
en el afuera
estruendo en el adentro.

Correas que sujetan las palabras.
Poesía amordazada.



Estado de ánimo 2


La piel del agua se mece
lentamente.

Imposible saber, desde esta sola superficie,
qué piedras
qué tierras
arrastra la corriente.

Tiembla el agua como una niña asustada
y bajo ella
la hondura se vislumbra abismo
que hala,
que hala.



Estado de ánimo 3

Agita la escoba cuidadosa el aire
los perros como niños bostezan
las moscas liban libres, de plato
en plato, el azúcar.

El sonido del violín se entremezcla con el bramar
de una sierra en la distancia,
y sin embargo
ni los objetos
ni los cuerpos
se perturban con su ruido.

Crucificadas las cebollas, las zanahorias, las acelgas,  
sin dolor se ofrendan al almuerzo.
Los ajíes insidiosos duermen.
Ya despertarán.



Estado de ánimo 4

Sobre los bananos
la mañana de los pájaros
es agua y canto.
Su vuelo es un orden feliz y misterioso.
El corazón amarillo, alrededor del cual
gira el mundo, nos abastece.
El verde es rotundo y la vida
un manojito de barro
una osa que hiberna
la bolsa de un marsupial donde crecer.
Es este pedacito de cuerpo
y de tierra.



Estado de ánimo 5

Flotar dentro del pozo
como el ganso
sin gravedad que obligue a estar en pie.
Descansar del peso de los músculos
como quien vacía un vaso de agua.

De piedra y barro son las piernas.
A pesar de comenzar a ser más cortas las jornadas
el cansancio es mayor.
Flotar sobre la cama 
como el ganso blanco 
hacia los ojos cerrados.



Estado de ánimo  6

El cuello, sostén, como las patas,
de una mesa,
rígido.
Adentro se anudan
las tripas
se amarra el estómago.
Las mariposas que dentro de él suelen volar
derrumbadas.
Sus alas quietas.
Los ojos siguen mirando el mundo
queriendo no mirar.
Los ojos desean volverse el mar
y no pueden. Navegar, y no pueden.
Todo ha de estar amarrado.
Es prohibido que el vino desate lo que la vida ata, 
para defenderla de la muerte que acosa.

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martes, septiembre 27, 2016



Les comparto esta publicación que amablemente ha realizado, de algunos
poemas míos,  Zeuxis Vargas.

https://seshat.co/2016/09/27/3-poemas-de-maria-tabares/


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miércoles, septiembre 14, 2016


La espera es el poema
que nada bajo agua.
La letras invisibles
por revelarse con el fuego,
la huella del pájaro
no recordado,
el poema que la garza escucha
junto a la vaca,
las uñas de los perros contra el suelo,
su ritmo de caballo.



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Un decir desconocido en la garganta
que empuja y no sale del cuerpo,
el crujido del estómago
sin saciar,
un sueño despierto
aún no revelado.


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sábado, agosto 27, 2016

Llueve
podría empezar diciendo
y sería un engaño.
Llueve, dice el poema que leo.

Poética la palabra agua
que empuja la escritura
y hace verdad decir que llueve,
aunque haya dejado de llover hace una hora.

La soledad mojada
es más densa,
más selvática.
más prolífica.

Sin el agua
las raíces plenas de sequía

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son solo polvo entre los huesos.




María Tabares, julio 2016