sábado, mayo 27, 2017

Escritoras


Hay mujeres que dibujan sus casas con los dedos.
Las paredes de tierra hacen las veces del lienzo
o el papel.
Para ellas no son suficientes
las huellas digitales heredadas en los hijos
por eso con ellos a la espalda o en los senos
dibujan 
el ritmo de los números
los ángulos del día y de la noche
los labios de la luna
con tinta que brota de las piedras.
Es su manera de vencer el desierto 
que las acosa 
como un amante insatisfecho.
Cada muro equivale a una pared del cuerpo
y el dibujo que inventan es la constatación 
de que están vivas.

viernes, mayo 26, 2017


Un bombillo como el universo
del otro
y afuera uno 
titilando.

**

El tiempo golpea, empuja 
del reloj las manecillas 
como el mar la arena. 
Dentro del agua un cuerpo
lejano
sumergido
canta para sí melodías vegetales
imitación de
pájaros sin vuelo
atravesados por la 
luz
la gravedad.


domingo, mayo 21, 2017


Vivir despidiéndose. La vida, una agonía absurda 
por no volver a ver lo que se ama. La alegría, 
el afecto, el dolor por la pérdida antes que llegue.

*


Qué diferencia existe
en el decir de la naranja 
caída del árbol
dibujando con su sangre la tierra
hasta que llega la lluvia
y la desaparece.
Qué diferencia 

con esta voz que escucho
y deja su rastro en mi memoria
que habrá de olvidarla. 

*

jueves, mayo 18, 2017


Un pájaro intenta cazar en el aire.
El viento cierra la mano 
y nada le ofrece.
Se hace la noche.


.

martes, mayo 02, 2017


Aquí les dejo el cuento "Cinco minutos" que recién publica la Revista Contestarte.

http://revistacontestarte.com/

*

domingo, abril 16, 2017

Abril 13 de 2017


Esta piel ajada del mundo
sin la dignidad del viejo que se acerca
al ciego abismo
tembloroso como un sol.

Esta piel circular
cetrina
olorosa
de pies agujereados por las balas
horada los pálidos pechos de los niños
que huyen despavoridos
cargando a sus madres dormidas.

Esta piel que somos
ultrajada
saqueada
refugio para algunos
vaciada de sus venas
agoniza
con los huesos convertidos en polvo por los golpes.



sábado, abril 15, 2017

Viaje a Ladrilleros, quizás 1979

                   A Fercha, mi tocaya

Antes la luz entraba más temprano
y la alegría del cuerpo era notoria
lucía como una bailarina
en plena danza,
al ritmo de los recientes pájaros.

Calle abajo,
la sombra de los árboles en Cali intentaba
alargar la somnolienta noche
mientras nuestros pasos
-el mío por primera vez junto al amor-
iban rumbo al mar.

Amanecía dentro del bus,
y compartíamos en el puerto
con algunas morenas y provocadoras lunas
recostadas a las puertas de un bolero,
la espera de un barco.

El sol poco a poco encendía el aceite de las aguas
y la tierra de repente se convertía en espejo.
Solo existía el agua que a nosotras reflejaba:
agua el piso, agua las barandas de cubierta,
las maderas de las sillas,
el ancla,
agua ellos,
agua el cuerpo mareado vomitando.

El amor era muy joven.
No sabía todavía del dolor
ni del cansancio.
Zarpábamos la adolescencia.
Navegábamos por primera vez.

**

María Tabares, abril 12 de 2017



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domingo, abril 09, 2017

Estados de ánimo 3. Poemas de lo abstracto

1

Es también de aire esta tristeza baja, sin pájaros revoloteando el pulso rojo. De aire sin rumbo, solo existencia como ropa que ahoga y no abriga. Dolorosa es la tristeza que amanece pura tras los párpados, ungida de muerte y peso.



2

Un mal olor se respira adentro de este rostro, un olor de podredumbre a pesar del jabón esparcido cuidadosamente sobre el cuerpo, a pesar del abrazo de los hijos y la mirada de los perros. Un olor amarillo oscuro como de un sol seco o de aquello que se pudre y desfallece en las raíces de los árboles. Un olor a pulmones viejos, a leche antigua, a minutos disecados.



3

En sosiego la casa interna. El sol afuera, inevitable nombrarlo si es el mundo. El agua de la cisterna con su canción oscura. La gata y el sueño junto a la ventana. La silla, el escritorio. Este computador-barco entre lo que soy y lo que no, atravesando el mar de las palabras. El mar de los peces que corren.



4

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Narnia, la gata, cruza  lenta como una pantera el patio de la casa. Los perros, sus enemigos, duermen. Son las 9 de la mañana. Las gallinas cacarean, el halcón grita su  poder desde la guadua y el agua, bajo tierra, en un millón de ríos recorre  silenciosa e invisible. Nada de todo lo que nombro existiría sin ella. El pasto ni las flores ni la piedra tan idéntica al cuenco de la mano; ni estos dedos que buscan la palabra, saciada la sed.

*

viernes, marzo 17, 2017


El río extiende sus brazos
de orilla a orilla
rebosado.
Sus manos se aferran a la tierra
para no perderla
y no amanecer un día
desnudo por el aire convertido en nube
o algo menos
convertido en nadie.
Sabe que está hecho de lluvia
pero teme el cielo.
Solo quiere que lo dejen quieto
moviéndose veloz
con los peces en su cuerpo como casa
y el baile salsero de las olas.
Enamorado de los árboles
y las muchachas
dando de beber a los caballos.
Como si el tiempo no existiera.
Como si ya no estuviera yéndose 
a morir al mar.

*

martes, marzo 07, 2017

Poema del lugar común


Alma, pequeño envoltorio lleno de ser
pedacito de nada incrustado al cuerpo
uno mismo sin piel ni huesos
jamás fotografiado o dibujado en ningún libro 
de religión o anatomía.
Tejido de estrellas o de Dios
sin peso en la balanza,
con el más alto valor 
en la clasificación de las especies.
Dicen que es nadie quien carece de ella:
los perros, los gatos, las vacas.
Los árboles, las flores, las naranjas.
Nadie fueron los negros por mucho tiempo
y las mujeres en muchos lugares todavía.
Manido decir de los afectos
ajada flor en poemas y boleros
aquello que muchos creen que nos hace inmortales 
nadie ha visto en ninguno de sus muertos.

**

jueves, enero 26, 2017


Pienso en las noticias
veo los ojos de un toro
su hocico ensangrentado
escucho la turba que lo aturde.

Pienso en la guerra
que en el país recién termina
con vándalos que quieren ocupar los territorios
para que la muerte siga viva
y la pobre gente
sí, la gente pobre
no detenga el sufrimiento y tenga miedo.

Pienso en la escritura
y pregunto por una bondad que me hable.
Pero el cansancio ha vencido.

Escribo sin rumbo
ni demasiada atención sobre las vísceras o los huesos.
Sigo exclusivamente la orden de caminar,
para vivir.

Y así voy
paso a paso, 
persiguiéndome.

**

martes, enero 24, 2017


Cuando no exista
exaltación que oriente
la flecha de la brújula

y el tiempo con sus dedos
se haga lento,
tortugoso,

cuando otro sea el sonido de las campanas
o del cuerpo.

No esté

y a cambio solo esté la otra,
la imitadora que pretende como un ángel
hacer eterna su existencia,

habré muerto.

**


martes, noviembre 22, 2016

III BIENAL DE POESIA VISUAL Y EXPERIMENTAL


Para los que estén en Manizales, noviembre 24 y 25.
Estaré participando en la III BIENAL DE POESIA VISUAL Y EXPERIMENTAL, con una video instalación.

Ojalá puedan ir.
Hacer click en link adjunto:

http://lanavedepapelcmu.wixsite.com/lanavedepapel/puerto



lunes, noviembre 21, 2016

Estados de ánimo 2. Poemas de lo abstracto

1
Pretendo la eternidad sin moverme. Lo más quieta que la ansiedad permite. Veo volar a una mariposa como un árbol ve cruzar a una nube. Soy el árbol. El movimiento pequeño de los dedos, el movimiento de sus hojas. Permanezco en idéntica quietud a la de Átis, la perra a los pies bajo la mesa, y perturbo lo menos posible el aire. Soy como el agua que aguarda en las manos de la piedra, reflejo del sol, tibieza adormecida.



3
La luz del sol entra por la ventana y grita: La vida está viva, ¡Alégrate! Despréndete de la muerte. Todo morir es un nacer de otra manera.
                       


4
Así como Nina ladra al viento, yo escribo y es una manera particular de ladrar. Qué dirá ella cada vez que interfiere el aire, mueve sus mandíbulas y alerta su cuerpo. Cuánto dirá sin que yo entienda. Así, esta escritura que se dice a sí misma, este ladrar, el cuerpo en tensión, esperando que algo o alguien le de sentido, la rescate.


5
Tengo ya el color de la arena oscura, y ha sido tanta la tierra levantada por mis pies, tanta, agrietando los ojos, haciéndolos arder, sustentando un árbol creado exclusivamente con las hojas de los días. Todos los intentos por encontrar la palabra han sido en vano: aullidos de un animal famélico, aunque como ahora se engañe cuando la quietud le regala esta forma de saciedad haciéndole creer que lo suyo es el lenguaje. Callo entonces. El silencio, amansado, asustado, se resguarda en el cuerpo por unos días. Pero la pulsión continúa existiendo adentro callada, y crece, crece, hasta que no resiste más y vuelve con su hambre.
**