jueves, abril 02, 2009

Cuando la rabia impulsa la sangre
hacia las sienes
y el propio cuerpo
es la zona de combate

toca esperar...

Cuando el polvo del desierto que no duerme
se levanta de nuevo
dentro del pecho y la espalda

cuando a pesar de la sed
ni una sola gota de agua cae
y sin embargo afuera a la ciudad llorando
a mares le chorrean las ventanas

toca esperar...

Cuando el tiempo se alarga
para hacernos perder
como se pierden las mujeres y los hombres
andando entre las sábanas

cuando a caminar de nuevo
obliga la fe de las montañas

Esperar... Sólo toca esperar.

1 comentario:

Emiliano Álvarez dijo...

Un beso, poeta!