Oscuridades
salir de sus entrañas, convertirlo en una estrella.
Recorrerlo desde el centro hacia afuera
y trabajando, como si no lo hiciera,
ir soltando y agarrando certezas
Correr y saltar entre sus pasadizos
conclusos de repente
en medio del desconcierto
a pesar de los raspones y la sangre
en las yemas de los dedos?
¿Cómo mantener la fe
cuando las calles se estrechan tanto
que obligan a posar la frente en las paredes
pues no parece haber más a dónde ir?
Cuando eso del talento en uno mismo
no es más que una masa oscura
ciega
capaz sólo de girar sobre sí misma
y morderse la cola hasta sangrar.
4 comentarios:
Es verdad que un poema puede ser una sala de interrogatorios con una luz frente a las palabras, es decir, algo como un laberinto cerrado, pero el poema debe obligarse a ser un puente entre lo íntimo y el mundo, la poesía debe traer de la calle unos cuantos cachivaches a la casa, como el niño que vuelve a su habitación con los bolsillos llenos de piedrecitas, papeles de colores, cualquier cosa.
Un saludo
Ayer estuve en un sitio colombiano que se llama "Salsipuedes".
Probé las arepas.
Lo mejor: la música y la gente.
Me acordé siempre de ti.
Te quiero tanto!
Te quiero María.
Quiero encontarte aunque sea en el laberinto de una enorme calle diminuta de pasillo...pero he de encontrate...
Publicar un comentario