jueves, marzo 06, 2008

Para no pasar en blanco (aunque sí invisible)


El hombre invisible es
mujer. Sí, es mujer y
soy yo.

Hombre invisible mujer poeta
hábil en el arte de esconderse
entre los versos
en un bar de México
de la calle Tonalá.

Como hace meses nadie la ha visto
muchos creen que ya no está.
Pero no es cierto.

Ella, el hombre invisible,
es la sombra transparente de siete
veces siete brujas con poderes

y por donde ellas vuelan,
con o sin megáfono, va detrás.

Eva fue su maestra
en el arte de atravesar,
paredes, países y universos
usando la viva voz y la a de niña
como vocal.

Por eso, si alguien escucha estos versos
es que yo, hombre invisible,

camuflada en otro cuerpo,
ando tomando ron con coca cola
borracha y turra de la pura dicha,
por el bar.

2 comentarios:

Emiliano Álvarez dijo...

pues, aunque invisible, no dejas de aparecer y de estar presente... y nosotros no dejamos de extrañarte.

Sor Juanais dijo...

yo sabía que todos los martes estabas por allá...pero porfavor ya hágase visible que me caería muy bien un abrazo.