sábado, marzo 01, 2008

Rompe la piedra su silencio
en verdes de vida
que respira sobre ella a borbotones

su corazón es la puerta que abre el gran salón
hecho del aire
para que los rojos, los azules, los naranjas
canten arias, corales, fugas.

Mis párpados abrazan con sus alas el paisaje

y una mariposa, ojos de sol en terciopelo,
pestañea, acaso sin nostalgia,
su última visión.

1 comentario:

Emiliano Álvarez dijo...

que vuelvas pronto!! que admirarte y quererte así, adistanciado, a veces cansa.