jueves, abril 18, 2013




Ya sé. No avisará.
Vestida de silenciosa enfermedad
echará la puerta abajo, de golpe.

Sin misericordia arrancará mi vida a la vida
y hará el máximo daño a quienes habito.

Volverá escombros la casa.
Nadie ileso.
Nadie en pie o con voz, para decir algo.

Por unos días
el lamento de un gorrión iluminará el vacío.
Luego, incluso el pájaro quedará en silencio.

Tal vez solo exista entonces
este poema, si sobrevive.


.

3 comentarios:

leonardo dijo...

el poema es una forma de resistencia, un último refugio donde pueden perdurar las cosas, para alguien, antes del olvido que siempre llega. Y es verdad, nadie sale indemne.

JURO EN VANO dijo...

Gusta.

JURO EN VANO dijo...

Gusta.