Quiero
ser árbol,
universo en sí mismo
hondura insondable bajo tierra
y cielo adentro.
Solitario en el potrero
o uno más oteando la distancia.
Nido espléndido de los pájaros
surco fértil de los frutos.
Testigo del cruzar de los hombres
la vida con premura
o la espera fugaz de los ancianos
en los parques.
Ser, en todo caso,
el irreverente e indomable
fiero
verde
sobre el inerte gris de las ciudades.
2 comentarios:
Y esta mañana que pensaba yo en los (mis/nuestros) urapanes...
un abrazo
muero de amor por ti, amiga hermosa.
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