Resplandor
Como un niño tímido
tocando a mi puerta
a mi puerta dolor
a mi puerta sentimiento
cerrada por la emoción intensa
por la emoción viva del fuego
el recuerdo viene con sus nudillos
a golpear insistente para que le abra.
Lo hago con sigilo,
sólo una rendija dejo abierta:
el filo de la otrora luz irrumpe de un solo golpe
y nubla por un instante
el nítido presente con su fuerza.
Cierro.
2 comentarios:
Puf!!! te amoextraño.
La luz también puede nublar... Más vale entonces echarle llave a esas puertas que nunca son herméticas...
un abrazo
Publicar un comentario