domingo, mayo 08, 2011


Resplandor


Como un niño tímido
tocando a mi puerta

a mi puerta dolor
a mi puerta sentimiento
cerrada por la emoción intensa
por la emoción viva del fuego

el recuerdo viene con sus nudillos
a golpear insistente para que le abra.

Lo hago con sigilo,
sólo una rendija dejo abierta:

el filo de la otrora luz irrumpe de un solo golpe
y nubla por un instante
el nítido presente con su fuerza.

Cierro.

2 comentarios:

La DÏéresis dijo...

Puf!!! te amoextraño.

Leonardo dijo...

La luz también puede nublar... Más vale entonces echarle llave a esas puertas que nunca son herméticas...
un abrazo