Oficio
escogido como la libertad
el silencio se escucha
como el sonido de la lluvia
allá, en la calle.
No hay lugar distinto
a estar abandonado
a sí mismo
al que quiera o pueda ir.
En esta silla el mutismo
agobia tanto
como el agua agobia
las palomas sobre los techos
que petrificadas esperan
a que escampe.
Espero por horas que algo pase:
algo como la verdad
más honda
el sonar de la armonía
la perfección.
Son días ya,
no deja de llover.
1 comentario:
¿Puede pasar algo en la inmovilidad? ¿puede pasarnos algo? A lo mejor no escampe y sólo la lluvia sea verdadera.
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