sábado, marzo 26, 2011














(Cerro de Monserrate,Bogotá)

Falta

De nuevo la falta va esculpiendo
la forma de su cuerpo

va esculpiendo el agua de sus ojos
desde ese lugar suyo al que nunca llego

Va esculpiendo sus manos sonoras
palma dedos
árboles perfectos

Su falta va creciendo

Esculpe en mi cama su vacío y me roza
(pésima simulación)
con su lluvia y su frío bogotano

Su falta se me crece

Es esa nube oscura como humo que ahoga Monserrate

Es esta niebla que ya lleva demasiados días
derrumbada en el asfalto


1 comentario:

Leonardo dijo...

Esos cerros forman parte esencial de la "bogotanidad", junto con los aguaceros y algunas otras cosas. La cerrazón (esa hermosa palabra) que en otros sentidos también puede caer sobre la ciudad (digamos, por ejemplo, la calle 23 con séptima a las ocho de la noche o el miedo en los altos de Cazucá). Nunca acabaremos de decirlos o intentar decirlos y ellos seguirán en nosotros como altares tutelares mientras la niebla que acumulan continuará derrumbándose sobre la ciudad y aún más adentro, en las palabras.
Un abrazo