Ella
la insomne sanadora
condenada eterna a la vigilia
escarda
sin descanso
las plantas del jardín
arrastra
enamorado al dolor
hacia las sombras
y se lleva
consigo
-nadie conoce su atalaya-
el alma inerme
de los Hombres
la insomne sanadora
condenada eterna a la vigilia
escarda
sin descanso
las plantas del jardín
arrastra
enamorado al dolor
hacia las sombras
y se lleva
consigo
-nadie conoce su atalaya-
el alma inerme
de los Hombres
1 comentario:
¡bello poema!
"nadie conoce su atalaya". ¿Será siempre una sanadora? siempre me lo he preguntado.
Un abrazo
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