sábado, junio 27, 2009

Ella
la insomne sanadora
condenada eterna a la vigilia
escarda
sin descanso
las plantas del jardín

arrastra

enamorado al dolor

hacia las sombras


y se lleva
consigo

-nadie conoce su atalaya-
el alma inerme
de los Hombres


1 comentario:

Leonardo dijo...

¡bello poema!
"nadie conoce su atalaya". ¿Será siempre una sanadora? siempre me lo he preguntado.
Un abrazo