jueves, abril 30, 2009


A veces mis letras son de sal y esconden piedras


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Un remolino de viento
me circunda

me eleva
directo hacia los sueños

1 comentario:

Leonardo dijo...

que vengan remolinos pues!

La sal es una materia rica poéticamente: pesada piedra pero soluble en el agua o al revés como lo dices. Recuerdas seguro la fábula de Esopo de los asnos cargados uno de sal el otro de estropajos y al final, éste que durante el viaje se burlaba del primero, se ahoga al pasar un río. La poesía es capaz de llevar el proceso en los dos sentidos de la piedra al agua y viceversa.
Un abrazo