Nuestra cama tendida quedó
para siempre la toalla sin usar
la casa limpia.
Las mariposas muertas de mi mesa
sin descansar en una tumba
como debería de ser.
Sombra, tu Sombra,
una y otra vez bañándose en el río
sin olfato para el paso del tiempo
lamiéndome la mano.
Los pájaros, nuestros nerviosos pájaros,
mis esquivos,
comiendo todos los bananos
que mis manos habrían de darles.
-¿Viste? Fue muy rápido.-
También los lotos con su hermoso párpado abierto
no adivinaron haber visto el último tai-chi,
así quedaron.
Sólo nuestro pequeño magnolio
como un triste niño huérfano
sin nosotros continuará creciendo.
2 comentarios:
Algo así es eso que llamanos irnos.
De las fotos... nostalgias, nostalgias.
El amor es complejo. Dos seres completos somos complejos.
Entiendo la sensación de este poema y late líquido como una lágrima en mi pecho.
Te adoro.
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