UN JUEGO SUCIO O UN ACTO DE SUPERVIVENCIA
No tengo que nombrarte para saberte
desaparecido de mi,
olvidado,
aún velas un sueño
de piedra enmohecido.
Persistente eres él, eres
la sombra blanca
inexistente que respira
junto a mi la luz
del día
y
de las noches,
oníricas, insomnes
a pesar de todas las amnesias
a que mi alma
ha obligado
a la razón.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario