(foto Catalina Holguín)I
La tristeza agua
triste
el sol nunca
quiere despertar
la noche
a duras penas
aclarada para
hacer el día
y el gris sobre
la piel
entre los ojos
las orejas
las manos
con el verde sombrio
e intenso de
nostalgia
húmeda
lanar
campesina
tan triste
tan humana.
2
Entristece
mi alegría
el paisaje
no hay defensa
la boca no sabe
cómo sonreir
aunque no sea
lo que quiera.
El vaho en la
ventana
nubla
los dientes
teje opaco
el día
los ojos
la mirada.
Llora el alma
mia, la de todos.
El día, en la
sabana, en Bogotá,
es sólo oscuridad.
3
Si yo viviera en la sabana,
como el cielo,
no dejaría de llorar.
4
Si sigue lloviendo
me voy a secar
de la tristeza.
5
Mi país parece
condenado a llorar
sin esperanza
sus muertes
su violencia
a mares desde
el cielo.
6
Hoy la lluvia
me arropó
entre sus brazos
de congoja
y pesadumbre.
7
Cada poema
cada verso
es una lágrima
más, que cae.
8
Mi cuerpo de agua
hoy no es oceano
es nevado.
9
Con razón somos la
tristeza
si venimos del barro.
10
...y sigo llorando
con el lapiz.
11
Mi lapiz son
mis ojos, y con
mis letras humedezco
hasta ahogar
este papel.
12
Quiero dejar de llorar,
perdón de escribir
pero mis manos
mis dedos
no se secan.
13
Hasta que llegó
el día, veinte días después
que inundada de su gris
me ahogué.
2 comentarios:
leo tus poemas, maría, y escucho tu voz recitando, te extrañé en amecameca
la gente se va, y esta ciudad parece que extiende sus brazos para seguirla,
os mando un besote
p.d la lluvia aunque moje, purifica ;P
¡Con qué clara sensibilidad y tristesa entretejes las lágrimas, las palabras y el nublado paisaje! Muy bien logrado.
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