Campo de batalla
Frente a mis ojos:
la devastación.
Teñida de ocre la tierra sangra.
Árboles arbustos plantas
heridos de muerte
muertos
son cadáveres
brazos rotos cuerpos demembrados
hojas secas.
El universo de los pájaros ha colapsado.
Los nidos caídos de su cielo
como copas derramadas
ocultos
lloran su propia muerte.
Los huevos
son pedazos de sol quebrados contra el suelo
que manchan de amarillo las ramas
los troncos
y las raices yertas.
Escucho los lamentos doloridos
de las aves. Son quejidos pequeñísimos.
¡Cuántas madres habrán perdido su crías para siempre!
¡Cuántas parejas se habrán fracturado como vidrio en mil pedazos!
Los gusanos
los insectos
ejercen su derecho como todos a la vida
desvisten a mordiscos
azulejos carpinteros cardenales
y los dejan desnudos
en sus jaulas de costillas y de huesos.
En pie
un viejo árbol solo
sobrevive
Arriba
-dioses impasibles juegan a ser ángeles y son ángeles-
los buitres.
Al hombre no se le ve por ningun lado.
Ésta es sólo su huella su sombra tras de sí.
Quizás no demore.
Venga a terminar de deshacerlo todo
a hacer de los cádaveres camas o leños para el fuego.
Quizás se compre un pájaro mecánico
de vuelta a la cuerda cuando se sienta solo
y el canto de lata sea su propio invento.
Quizás
-ojalá-
no vuelva.
viernes, noviembre 27, 2009
Al caer la tarde
El sol detrás de la nube
displicente se escapa
y el verde del paisaje
se vuelve uno mismo con la noche.
Del sol, la sombra
su seda negra más fina
oculta la espalda del cristal de la ventana
la viste de espejo
y en ella es a él a quién descubro.
A su lado estoy yo sentada.
Juntos somos cuerpo imagen cuerpo
eco silencioso.
Al centro del reflejo
el sol que realmente nunca se ha marchado
nos alumbra disfrazado de lámpara.
El sol detrás de la nube
displicente se escapa
y el verde del paisaje
se vuelve uno mismo con la noche.
Del sol, la sombra
su seda negra más fina
oculta la espalda del cristal de la ventana
la viste de espejo
y en ella es a él a quién descubro.
A su lado estoy yo sentada.
Juntos somos cuerpo imagen cuerpo
eco silencioso.
Al centro del reflejo
el sol que realmente nunca se ha marchado
nos alumbra disfrazado de lámpara.
viernes, noviembre 20, 2009
martes, noviembre 17, 2009
sábado, noviembre 14, 2009
Silencio I
En medio de una cosa y otra
y de esta soledad por la que suspendida rondo
te pienso
te pienso de puntillas para no hacer ruido
que perturbe este silencio de sonidos
tan ocupado buscando sin abrir los ojos
ni abrir la boca
y me preocupa.
Me preocupa la poesía erótica
tan sentida juzgada usada y femenina
tan lugar común.
Sí, me preocupa
la dependencia
del alma
ese ser en mí que nunca he visto
y aún sin saber si existe
me dicta cuando quiere
estas voces que se llaman versos
versos libres
un universo mucho más amplio
infinitamente más amplio
que escribir en exclusiva poemas de amor.
¿Pero acaso no son todos los versos todos
actos eróticos de amor? me pregunto y me respondo
y continúo más tranquila
suspendida en la solectud de las palabras
pensándote como si no.
En medio de una cosa y otra
y de esta soledad por la que suspendida rondo
te pienso
te pienso de puntillas para no hacer ruido
que perturbe este silencio de sonidos
tan ocupado buscando sin abrir los ojos
ni abrir la boca
y me preocupa.
Me preocupa la poesía erótica
tan sentida juzgada usada y femenina
tan lugar común.
Sí, me preocupa
la dependencia
del alma
ese ser en mí que nunca he visto
y aún sin saber si existe
me dicta cuando quiere
estas voces que se llaman versos
versos libres
un universo mucho más amplio
infinitamente más amplio
que escribir en exclusiva poemas de amor.
¿Pero acaso no son todos los versos todos
actos eróticos de amor? me pregunto y me respondo
y continúo más tranquila
suspendida en la solectud de las palabras
pensándote como si no.
II
El silencio
es una casa solitaria llena de ruido
noticias en la radio
autos que pasan y gritan
paredes rompiéndose en la calle
celulares convulsos
que se estremecen con premura
sirenas cargando a sus enfermos
platos y cubiertos que cantan
para quienes duermen siesta
hielos entre vasos que se chocan con los sueños
conversaciones alegres entre tanto
Es una casa llena y sola
que escucha el mascar de un gato su comida
el sonido caudaloso de un estómago
el teclado de un computador
susurrando el ritmo imperfecto de unos dedos
Es la rotunda llenés de todo,
pero la espera.
El silencio
es una casa solitaria llena de ruido
noticias en la radio
autos que pasan y gritan
paredes rompiéndose en la calle
celulares convulsos
que se estremecen con premura
sirenas cargando a sus enfermos
platos y cubiertos que cantan
para quienes duermen siesta
hielos entre vasos que se chocan con los sueños
conversaciones alegres entre tanto
Es una casa llena y sola
que escucha el mascar de un gato su comida
el sonido caudaloso de un estómago
el teclado de un computador
susurrando el ritmo imperfecto de unos dedos
Es la rotunda llenés de todo,
pero la espera.
III
Escarbo adentro adentro
saco paladas de aire para poder entrar
me hundo me pliego
me hago letra
entro en los ríos los lagos los pequeños charcos de tinta
tomo su forma las huelo
las palpo
a golpes de uña les quito la piel
busco adentro
más adentro
su carne
más pulpa
les busco
el corazón.
Escarbo adentro adentro
saco paladas de aire para poder entrar
me hundo me pliego
me hago letra
entro en los ríos los lagos los pequeños charcos de tinta
tomo su forma las huelo
las palpo
a golpes de uña les quito la piel
busco adentro
más adentro
su carne
más pulpa
les busco
el corazón.
IV
Vivo al filo del mundo
ni allá ni acá.
Hago equilibrio sobre la angosta tapia
y recorro con la precariedad humana
el silencio magistral por donde se mueven
los gatos.
Vivo al filo del mundo
ni allá ni acá.
Hago equilibrio sobre la angosta tapia
y recorro con la precariedad humana
el silencio magistral por donde se mueven
los gatos.
martes, noviembre 10, 2009
Verso Libre
Esta noche de inspiración cerrada
la libertad de la palabra
es un campo abierto
infinito de paredes blancas
Por donde mire
afuera en el espacio
o adentro del alma
sólo está el vacío
como nubes como niebla
como mancha
El único ser que se avista
en el paisaje
es mi propio ser al centro
aguardando de pie
en silencio.
Esta noche de inspiración cerrada
la libertad de la palabra
es un campo abierto
infinito de paredes blancas
Por donde mire
afuera en el espacio
o adentro del alma
sólo está el vacío
como nubes como niebla
como mancha
El único ser que se avista
en el paisaje
es mi propio ser al centro
aguardando de pie
en silencio.
lunes, noviembre 09, 2009
La muerte de la Rosa
La muerte rondó mi casa anoche.
Se llevó consigo, en silencio,
la vida de la rosa.
Solitaria
anoche
murió la rosa blanca.
Sin quejarse
desgonzó la cabeza simplemente
y un pétalo cayó sobre la mesa.
La muerte rondó mi casa anoche.
Se llevó consigo, en silencio,
la vida de la rosa.
Solitaria
anoche
murió la rosa blanca.
Sin quejarse
desgonzó la cabeza simplemente
y un pétalo cayó sobre la mesa.
sábado, noviembre 07, 2009
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