sábado, noviembre 29, 2008
viernes, noviembre 28, 2008
jueves, noviembre 27, 2008
Me fui kilómetros afuera
lejos de ti
muy lejos de la patria
donde se rompió el tejido
leve delicado como piel de niño
con que habíamos trenzado
el cuenco del abrigo.
Me fui kilómetros afuera
y no he vuelto.
Mis piernas estropeadas por minas quiebrapatas
locales, extranjeras,
no saben cómo construir el camino de regreso
La ira, el dolor, el resentimiento
larva de mariposa del infierno,
han anidado en mis muñones,
mis sienes y mi corazón
Vengo de a pocos
Camino sobre las manos
sin opciones de caricia
lenta
lenta
torpe- mente
maltratada
Necesito ponerme de nuevo el tejido
leve de niño hecho de piel
sobre el cuerpo
y así sanar
y así volver
lunes, noviembre 24, 2008
I.
No hay café que me salve
la neura amarga tanto lo que toca
como el dulce.
Tres cucharadas, por favor.
No, mejor cinco,
o diez.
Almibar de sal es este expresso
de taza blanca austriaca, letras esparcidas
como moronas por la mesa.
Nuestros puestos están vacíos.
Dos tazas de café también.
Huella de ello, son dos chorriones sobre el borde
y la servilleta húmeda.
Por mi oído cruza
una bufanda blanca
su boca cerrada nada dice o susurra,
ni siquiera el ligero movimiento del aire
que mueve a su paso.
Escucho menos
que lo que se escucha cuando cae lenta,
plena, una hoja
muerta.
A estos entierros nadie asiste.
El frío que empalaga
tampoco suena su cristal de hielo
pero me pregunto: ¿De qué valdría si lo hiciera?
Sólo escucho los trastes
en una cocina inexistente
los platos de una vajilla que caen
despedazándose en su beso contra el suelo.
Silencio o estruendo
el cuerpo habla voraz de piel, calor
de almohada,
y la vulva grita
su enorme sed de amor
II.
Blanco frío el del silencio que calla
la bufanda colgada de mi cuello
como si quisiera ahorcarme
Dos tazas de café arrojadas
sin culpa contra el suelo
se rompen los dientes en el beso
El ojo de un huracán de carne
devora a su amante y luego llora
de amor
martes, noviembre 18, 2008
¿A qué abrazo más adentro del útero se refiere?
¿A qué madre perdida para siempre?
Un miedo, más profundo
que lo más oscuro,
duerme acurrucado
con un ojo cerrado y otro abierto
en un rincón de una esquina de mi cuerpo.
En las noches
cuando ve que no me muevo, ni yo
ni nada, ella, que es mujer y va descalza
se atreve a levantarse
y camina silenciosa por su casa
dentro de las paredes de mi piel.
MEMORIAS DE UN DIAAmanezco teniendo dos años
y el corazón
en la yema de los dedos.
De ahí, sin querer
salto,
como en vuelo de insecto,
liviana y veloz
hacia mis lágrimas
de madre de agua que se viene abajo
sin dique,
enternecida
angustiada
por no poder regresar el tiempo
ni ser ya útil, para deshacer,
sana que sana,
el dolor.
Me levanto
dando tumbos,
vieja cometa a punto de caer,
y unos brazos
pedidos me reciben, querida amiga,
para evitar que
mareada por el vértigo
deshecha
por el golpe,
no pueda levantar
el vuelo nunca más.
Entonces pongo a descansar mi alma,
a dormir la siesta.
Cuando de nuevo la levanto,
con un termómetro en la mano
río con el calor de una inocencia,
y más tarde,
sólo más tarde
y ya al final,
rodeada de poemas
existo en un calmo gozo
y entonces por fin,
brindo.
martes, noviembre 11, 2008
Quiero escribir un poema en colores
tristes
Tristes rojos tristes verdes tristes amarillos tristes
todos
Escribir un poema en colores tristes
que trueque al verso y la paleta
y haga preguntarse si Neruda
no sería un pintor
Escribir, por ejemplo,
que el fuccía se ha perdido de su rojo y deambula
hace días verde oscuro en el bolso de una mujer
que pasa por la calle en este invierno
Que el amarillo
enamorado del azul en el verano
ya no quiere ver a nadie y se ha encerrado
a comerse las uñas en un beso solitario
Escribir
que los colores brillantes brillan porque tienen agua de lágrimas en el lagrimal que la lluvia les desata
qué la lluvia transparente no necesita ningún color para bastarse que nadie es capaz consigo mismo que en blanco y negro todo sería más fácil
Escribir sí, versos en colores tristes versos tristes verdes tristes amarillos rojos tristes todos
tristes.

