miércoles, febrero 28, 2007

Ixtazihuatl mujer hermosa
con qué tanto sueñas
que no quieres ver,
la luna a pleno sol
enamorada
velar tu sueño,
no para que duermas
para que despiertes.
Ella como yo
quiere ver tus ojos,
atravesar
tus pupilas pétreas
con el fulgor
del inicio de la vida

Despierta princesa
iluminada
siéntate monumental
sobre tus faldas
y observa el universo.

Es cierto,
no te merecemos
todo ha cambiado
nada reconoces como propio,
tu inocencia de siempre no comprende
a la gente como yo
que atónita te observa.
Mujer de monte y nieve
no te asustes
nada habrá de suceder.
Pero no cierres los ojos,
no te acuestes de nuevo
cara al cielo, negándonos,
al mundo
a la luna
y a mi.

Ixtazihuatl hermosa mujer hermosa
¿dime qué tanto sueñas
que no quieres vernos?
¿Por qué no quieres despertar?

miércoles, febrero 21, 2007

MONOTONIA

Son las diez de la noche, entro al blog por tercera vez –en el día–
y confirmo, hace días mis dedos no escriben nada.
Me enfada la falta de dinámica. Entrar, observar, una y otra vez,
el mismo, el mismo, el mismo… texto, el mismo, comentario inexistente:
el silencio.
Mi blog es un termómetro. La falta de creatividad está que arde:
sobran ausencia de imágenes poéticas y cuentos iluminados.

lunes, febrero 12, 2007

Saber que no se escribe para el otro, saber que esas cosas que voy a escribir no me harán jamás amar por quien amo, saber que la escritura no compensa nada, no sublima nada, que es precisamente ahí donde no estás: tal es el comienzo de la escritura? (Roland Barthes. Fragmentos de un discurso amoroso. Siglo XXI, México, 1982. p. 122)

viernes, febrero 09, 2007


SEÑAL PARTICULAR

Siempre,
el terror
ante el abuso
el físico
el emocional

la niña escindida
entre el bien y el mal
entre su amor al padre
y el miedo
creado por la madre
tejido día a día
mañana con mañana
la niña en la cama
mientras
frente al espejo
la madre se acicala.

Hebra a hebra
el tejido
quedó bien hecho.
El miedo
se coció adentro
de tal forma
que no se ve.

Y pensar que

tantos años
ella viajó
- hacia el pasado-
buscando la pregunta
la respuesta
por el fracaso
con el hombre
con el sexo
con el amor

Sí, buscando,
en otro lado:
en el hombre el enemigo,
cuándo fue que el amor
se le convirtió en miedo
el miedo en rabia
y la rabia
en exclusión.

lunes, febrero 05, 2007

ALEGRIA

Me duele
la alegría hasta los tuétanos
la orfandad del hombre
la humilde entrega
la inocencia
él no ser nada
y el poema.

viernes, febrero 02, 2007

martes, enero 30, 2007

Otredad

Me sorprendo:
palpo, mirándome al espejo,
un par de senos que son míos.

miércoles, enero 17, 2007


La memoria es un atributo del cual carecemos algunos, un defecto del cual muchos se ufanan y un don del cual gozan unos pocos, modestos y sabios. Borges fue uno de ellos.
Es cuando me da envidia.

viernes, enero 12, 2007

En honor al maestro Arrigo Coen
(Dos reflexiones en tanto escuchaba su clase)

¿Porqué su color blanco amarillento anticipando, por la delgadez de la piel, el craneo?
Para que nadie se asuste en la última mirada, antes de que la tierra lo oculte para siempre


Sus ojos no ven a nadie
buscan adentro
el pensamiento
siguiéndo el rastro a la palabra
en su mente
silenciosa.
De repente,
una luz de rayo
atravieza sus ojos
y nos mira
iluminando iluminado
por la pasión de la idea
precisa, justa,
al fin recuperada.

jueves, enero 11, 2007

martes, enero 09, 2007



FRAGMENTO

Fuimos
los morrales a cuestas
la cama de arena
la cuna rústica
arropo para algunos,
para otros una toalla
o el puro suelo
compartido con los perros
la gallina
y la basura humana ruidosa
nuestros congéneres
que más mugre y más ruido
no habrían podido hacer
las barrigas infladas cauce abajo
y el borracho
cual bandera que va y viene sobre sus pies
a media asta o quebradiza
los pelícanos
azotando su cuerpo contra el agua
pronto ciegos
ahítos de comer
como los chulos que no faltan
chupándole la sangre a las tortugas por los ojos
que los hombres han vaciado
de su vientre
por comer sus huevos,
en un plato, calienticos, condimentados con sal.
Atrás, al frente, al lado
el sonido oladar grita
una libertad aprisionada entre dos playas
que distantes no se ven
estruendo blanco explosivo
huracán que masajea el cuerpo
cada día más frágil
pero tan alegre como cuando niña
como cuando aquella vez
por primera vez me le acerqué
los ojos desbordantes
y mojé mis pies
el cielo
siempre
azul o rojo
límpido fragmentado
abierto extenso intenso
con su enorme cíclope naranja
observando nuestro paso por la playa
mientras buscábamos
tras la duna el otro lado
a pesar y por el fuego que llevamos
afuera adentro
que arde
la boca seca
la piel de pez
los pulmones islas
obligándonos cerrar la boca
los dientes muerden
piedrecillas blancas
grises de coral y concha
las pestañas titilan alas
de estrellas por el agua,
como el agua
con la espuma
y volamos
volamos
sobre el mar.

Fuimos
Nos quedamos
no volvimos.







lunes, diciembre 25, 2006

Un abrazo para ti, que entraste silenciosamente a escucharme.
Me fui de prehistoria y pelícano.

¡Feliz año nuevo!

sábado, diciembre 16, 2006



DECLARACION

Emilio, me preguntas, ¿nos olvidaste tan pronto? y respondo con un “no” enardecida.Es una trampa que me pones, rápidamente la descubro. Quieres que deje volar de nuevo mis palabras para que te cuenten lo que siento y lo que fue el encuentro en la mixteca.
Cierro entonces los ojos, me miro, me escudriño y trato de encontrar una respuesta. Pasa el tiempo y sólo logro garabatear en la pantalla, defraudada, unas pocas palabras que jamás se acercan, lo sé, a lo que fue ni a lo que siento.
Es que en contraste con la generosidad de tu pueblo, o mejor por ella, siento que mi alma se rebela. Quiere protegerse, no hacer público (es su secreto) el diamante que ahora es su corazón.
Haber vivido la mixteca, su gente, sus lugares, fue sentir los pulmones henchidos, la sangre frenética, la mente y el alma ligeras, la voz y el poema pulsando y recibiendo y dando vida por doquier.
Emilio, mi boca en tu tierra se llenó de pájaros; y todos salieron volando. Aún surcan los aires de ese cielo libre en que naciste. Por eso callo. ¿Acaso, no los ves?

viernes, diciembre 08, 2006

ENCUENTRO (versión cuento largo)

Por la ventana vio el cielo profundo, azul brillante. El aire helaba y sentía las manos, la punta de la nariz y los pies hechos de hielo. La fila de carros en la vía se movía despacio y ansiosa. El gato rondaba a sus pies. Lo alzó. La suavidad y el calor de su cuerpo le parecieron un regalo. Con él en brazos caminó hasta la cocina y observó el reloj. Eran las 5 y media.
De paso hacia la habitación, compuso la carpeta que tenía bajo el teléfono, tomó el auricular y lo descolgó. Luego, siguió hacia la habitación. Abrió el armario y saco una cobija. Puso sobre ella a la gata, se quitó los zapatos y se acostó a esperar que la luz despareciera, los pájaros dejaran de cantar sobre los árboles y la noche dominara con su contundencia.
Ella y el gato bajo la cobija cerraron los ojos.
El apartamento quedó en silencio. Los sonidos exteriores se acrecentaron por contraste, el canto de los pájaros se escuchó más nítido, la luz naranja más transparente, los pitos de los coches más reales.
Bajo la cobija, ella ni siquiera oía su respiración. Estaba suspendida a la vida. Ella y su gato eran un solo ser adormilado.
De repente, el mundo exterior también se silenció. Los pájaros ya no estuvieron, la calle quedó vacía y las sombras oscurecieron del todo el sol.
La casa y el exterior desaparecieron. Ella viajó por lugares que horas más adelante no recordaría. Lugares del pasado, del futuro, de la imaginación.
A veces, aunque ella no lo oía, se escuchaba un ronronear bajo la manta compartida. Podría ser la respiración relajada de ella, podía ser la respiración de él. Tan juntos dormían y tan a gusto, que era imposible saber qué era de quién.
La luna no salió nunca. O nadie la vio pasar que es lo mismo. Ellos, mujer y gata, menos la vieron. Pero en esa suspensión, en ese silencio ciego a la vida compartido, el tiempo, los minutos del reloj continuaron su andar imperturbable. Las manecillas del reloj en la cocina cambiaron de lugar a cada instante. Dieron varias vueltas y pareciendo hacer los mismo, avanzaron sin descanso jalonando el tiempo, llevándose la noche a rastras, para que pudiera ser de nuevo el día.
Por fin, en una esquina del cielo se vio la luz violeta desperezándose. Ni los ojos de ella ni los de él la vieron. La noche en sus parpados aún continuaba intacta.
Del violeta, poco a poco se hizo la luz. Los pájaros, más que cantar, gritaron alharaquientos por saludo. Las bocinas de los carros gritaron otro nuevo afán. Dentro del apto, la luz, tímida, iluminó los trastos, los muebles, el teléfono pero a ellos no los despertó. Mujer y gato bajo la manta, continuaron por mucho más rato, viajando dentro de su interior.
Los párpados de ella temblaron como alas dispuestas a arrancar el vuelo. El gato los escuchó en silencio. La manta destapó el rostro y en sus ojos recién abiertos, la pupila negra se dibujó así misma en una fina línea El gato entonces abrió los suyos y vio los ojos de ella idénticos a los de él. También los bigotes blanco y negro que nacían de su rostro, y una larga, intermitente y suave cola que rozaba su cuerpo con ritmo intermitente,
Ella quiso decir algo y un maullido, largo y felino salió de su garganta. El gato la observó y en respuesta emitió un maullido equivalente. Luego, se acercó a su ama lentamente, y con la lengua áspera comenzó a limpiarle el cuerpo como siempre había hecho sólo con el suyo. Ella no puedo evitar entrecerrar los ojos. Una calma instintiva se apoderó de ella y su mente, antes humana, enmudeció. Respondió al afecto como nunca había podido hacerlo, con todo el cuerpo. Fue un largísimo y felpudo ronroneo.

Cuando pasó caminando bajo la ventana, buscó la mujer que siempre estaba adentro, la mano en alto cuando de él se despedía y sus ojos tristes al verlo sonriendo. Pero no estaba. Sólo vio su gato en la ventana. Otro igual le hacía compañía.

martes, diciembre 05, 2006



Bestiario
Juan José Arreola

"Jubilado por la naturaleza y falta de pantano a la medida,
el hipopótamo se sumerge en el hastío"

¿Qué, no son estos sino hermosísimos ensayos literarios?
libres, juguetones, metafóricos,
tienen la profundidad suficiente para hacernos ver
lo que todos sin saber hemos visto,
y al tiempo,
vislumbrar lo que los ojos de Arreola,
no los nuestros, con sorprendente
inteligencia y lucidez logran ver.
Una delicia para leer de pie.

miércoles, noviembre 29, 2006






(Cuando no lograba ser ni mi propia agua)

¿Cómo saciar la sed en este desierto
inmenso, hambriento?
El polvo lo invade todo
fatiga la boca, desgarra la piel.

Nunca antes
sentí tanta sed,
a pesar de la inefable locura,
y el embriagante abandono

Desapareció la casa
Allá lejos. Acá.
No existe.

Errante voy
con ésta, la palabra.
culpable
sedienta.

martes, noviembre 28, 2006



(A propósito de Egon Schiele)

Me reconozco en ti
disminuida

marginada
a tu pincel
tus ojos
tus colores

Me reconozco en ti
disminuida,

el sexo
en la otra acera
a punto de cruzar
temerosa

siempre,

amordazada
la desnudez completa
los pezones sin flor
el sexo mal abierto
los ojos sin alas
hacia adentro

Me reconozco en ti
disminuida,

proscrita.