jueves, junio 27, 2013

Sin descanso



Alguien ha venido a alertarme:
no puedes dormir
tampoco descansar sobre laureles.
El amor tiene la fragilidad de la cáscara
del huevo.
Llévalo en alto
sin perderlo de vista
no va y sea se te caiga de las manos
lo pises y hagas trizas
sin quererlo.


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martes, junio 25, 2013


Baños, Quito




Vestida de nieve desnuda
lo llame en silencio.
Al frente el Tungurahua
su inaccesible ascenso
callaba su voz de piedra y lava.
Quise entonces apropiarme del lenguaje de las hojas
del tintineo de los aguacates
del salto mortal de las guayabas
antes de explotar como soles del camino.
El canto fue el de los pájaros
escondido entre las ramas.
Su nombre lo pronunció el viento
clamoroso, intenso.



Fotografía María Tabares


lunes, junio 24, 2013

Regreso


De nuevo junto a la ventana
el mundo
de nuevo junto a la mujer de cola verde
el amor
de nuevo frente a la planicie colorida
la escritura.

De nuevo, 
bebiendo el zumo de la tierra
llena de voz.

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viernes, junio 07, 2013



Abierta o cerrada
la flor 
palpita esperando el aguijón de un ángel.


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jueves, junio 06, 2013


Conversaciones calladas
(anotaciones)


I
Ella lee y se pregunta.
Mira, y el mundo es puro vértigo.
Espera, y tímida la palabra se asoma.


II
Sus manos le dicen que son ella.
La piel, tela arrugada.
Los dedos, sabios, rítmicos.


III
El diente gris.
Una piedra en su rostro
testigo silencioso del paso del río.


IV
Esquinero por la ventana
el sol gotea.
La gata y ella.



martes, junio 04, 2013


Dicen


Dicen que esto que nos pasa
tiene fin.
Lo dicen todos:
los hombres los libros los poemas.

Dicen que es necesario
jugar a correr
a no dejarse ver
aunque no haya lugar a dónde ir.

Que soy afortunada
porque este es sólo el comienzo.

Que somos viento
que los cíclopes cerrarán los ojos
las horas se comerán la risa
y nuestros cuerpos dormirán su gracia.

Que mi corazón al verte
no incrementará su pulso.
Que igual te pasará a ti.

Que nuestro amor
como la pólvora se consumirá a sí mismo
hasta dejar de ser fuego, luz.

Que nuestra muerte es inevitable,
y yo no quiero.


Bogotá, enero 2011

martes, mayo 28, 2013



Del fluir


Hay despedidas
secas como higos con espinas
no nos hacen llorar aunque nos duelen

caudalosas como suicidas 
cayendo
por las ventanas de los ojos

o ligeras
igual a moronas de pan en los andenes
no dejan rastro en las barrigas de los pájaros

Hay cotidianas
como el simple adiós al levantar la mano
tienen el poder de hacer girar los cuerpos
y que nos den la espalda

también las hay orgullosas
como monumentos estoicos en los parques
los perros los orinan
las palomas los ensucian
la gente los olvida
y no las llora nadie

Sin excepción todas evitan 
la gangrena de las cosas
son una herida abierta 
en un pedazo de la carne
para que fluya la sangre.

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