Viaje sobre un cuerpo de
gusano en águila
Camino lento moviendo cientos de pies, soy cada pie
perseguido por otro pie que detrás de mí me empuja
una sustancia, una blancura transparente que se
arrastra, la sombra del gusano
que ha pasado
soy viscosa, amorosa y mancho, unto el pie de aquel gigante
que me pisa, lo beso, lo abrazo y pegada a él me quedo
soy la planta de su pie hecha de piel, calor y sangre
la pierna que asciende, una escultura que busca su
cuerpo, su cabeza
un muslo poderoso, torneado
soy la ingle de un hombre
un bosque que se enrolla, se entretiene con sus hojas, con
su olor, como abigarrado de pinos
soy más arriba una llanura, una llanura que palpita, que
tiene su propio corazón bajo su tierra, arena tersa, lugar de ensueño
me bifurco, soy ahora dos al mismo tiempo, cuántica, siento
en una si la otra es quien se toca, leche protegida que se mueve dentro de su
cuenco sin que se derrame
soy la cordillera escarpada, rocosa, de un cuello, trepo por ella, soy una cabra diminuta agarrada con sus pezuñas a la
tierra
asciendo, asciendo, me hago volcán y del volcán su boca
entro en ella, salto y vuelo águila
de lo oscuro hacia adentro
adentro,
dentro.
.