domingo, noviembre 01, 2009


En esta continuidad que nos persigue

nada puede ser más efímero
que nuestra dicha

Dura la eternidad de
una gota de agua que cae
el sonido del violín que traspasa el de la lluvia
el silbido de un pájaro
la luz de la lámpara
la cobija de lana
el ronroneo de la cafetera
y la taza y la cuchara

Dura lo que dura el silencio de mi padre en su lectura

El descanso de las gafas sobre el libro

Sombra durmiendo
como un pie de cama junto
a la cama,
y tú.

Eso dura.

martes, octubre 27, 2009

Poesía en Voz Alta - María Tabares


Hay tiempos del amor

en los cuales como en la creación del mundo

se confunden las aguas, la tierra y el cielo


el día y la noche


el saber del norte y su diferencia

con el sur, el este o el oeste.


En los que el día luminoso

circundante

se opaca, pierde brillo.


Tiempos del amor

en los que el deseo olvida

su lugar de origen


en los que ni el ser buzo en las profundidades de las aguas

de sal

ayuda a encontrar simiente

que ayude al cuerpo a no ser desierto.


Tiempos donde no hay cómo ofrendarle

el amor

al amor

que no entiende nada, pero callado exige

despiadado y dolorido

sentirse satisfecho.

viernes, octubre 23, 2009

Escucho el sonido de la sierra
el resplandor del machete
y siento
el terror del árbol
Homenaje
a Porfirio Barba Jacob y su poema Acuarimántina

1
Tras la noche

esplende el cielo
blanco
frente a mis ojos de tumba

antes del más ligero parpadeo
la conciencia de sí es contundente

a mis pies
Dinda Dinda la gata amora
nace cada día
otra vez conmigo
sin saberlo

2
Sobre un potro rojo
al galope cruzo la sabana
subo
bajo
montañas
caigo
al centro del universo

inmersa
en su cuenco de hamaca
el aire acaricia mi cuerpo

las manos, los dedos,
transcriben
el numen del cerebro

3
Sobre la mesa

una antorcha contra el viento
esconde la voz de Acuarimántina

De su susurro asida
noctívaga
sucumbo al verso

4
El agua en la cocina corre...


5
Más pronto

siempre cada vez más pronto

los ojos amarillos del cielo
inertes durante el día
de su letargo despiertos
cintilan montañas que no veo

los pájaros levitan la noche
sin rozar el suelo


el corazón persigue el tiempo
no calla
tampoco el pensamiento

6
Al linde

en el amanecer cansada
gozosa
ojos de tumba
vuelvo a morir de nuevo.

Porfirio Barba Jacob
Ultimo y más famoso de los seudónimos del poeta y periodista colombiano Miguel Angel Osorio Benítez (Santa Rosa de Osos, 1883, Colombia - Ciudad de México, 1942). Con este seudónimo y con el de Ricardo Arenales firmó todos sus poemas. El de Ricardo Arenales lo adoptó en Barranquilla en 1906, al inicio de un largo peregrinaje que le llevó por múltiples ciudades de países de las tres Américas, y lo usó hasta 1922 cuando, en Guatemala, se lo cambió por el de Porfirio Barba Jacob, que conservó hasta su muerte.

martes, octubre 20, 2009
















Sombra

nuestra perra negra
-¿te has dado cuenta?
con su negro rabo
sin tener que hablar
descubre el río
que oculta el puente

festeja
en abanico que abre y cierra

la libertad del aire
con olor a lima que atrapa y trae
en su boca hasta mis pies

dibuja círculos perfectos

que ruedan la alegría como un trompo

o es canción de amor cuando nos mira

y entonces danza
de un lado para el otro
-es su caricia más honda-
lenta
cadenciosa.

sábado, octubre 17, 2009

Más que la mentira
el prejuicio oculta la verdad
y deja al descubierto la ignorancia

miércoles, octubre 14, 2009


Será que algún día

quizás hoy
quizás hace días
quizás será nuestra
nuestra
la marea baja
a pesar de las tormentas que se desaten en el cielo
donde nosotros seamos nubes
rayos o lunas o estrellas

Será que va a ser nuestro
o ya es y para siempre
el suave viento
que sin romper ninguna rama
se cuela en los adentros

Será
que cruzando el tiempo
hacia adelante nosotros vamos
iremos
y seguiremos yendo.

martes, octubre 13, 2009

















Metáfora de la azotea

Hay lugares momentos en que nada limita la cabeza donde descampados
quedamos
frente a la gran visión y nuestros grandes miedos

lugares momentos donde asomarse a mirar hacia la tierra tan cerca de volar
y sin saber hacerlo da pánico donde buscar el cielo es sentir el vacío
de la distancia
a kilómetros de sueños por hora donde la última opción
esa de quedarse quieto en punto fijo también da vértigo

lugares, momentos, sin paredes y sin puertas por donde cobardemente salir corriendo.













Atardecer


El sol rojo, amarillo, de esta tarde
abraza horizontal la ciudad
y hace de luz sus azoteas.

En ellas, pantalones camisas medias
brillantes pájaros de colores
se mecen suspendidos

Qué hermosos, sí,
pero que tristes se miran estos pájaros
obligados
amarrados
sin posibilidades de volar.

miércoles, octubre 07, 2009














Desmesurada


La palabra
de su mudez de siglos
se ha escapado entre los dientes
de los labios pintados.

Comienza a escucharse
su
redondo canto
a todo lo largo y ancho de la tierra.
Mi niña
a Bárbara

De mi nacida
hace ya tanto tiempo
de ti nacida tantas veces
desde entonces
te yergues
cada vez nueva
transparente
gota de agua
temblorosa

lunes, octubre 05, 2009

La paz a veces es de uno.
Tan egoista como de uno
con uno mismo.
A veces es de dos
de dos que son dos bocas
o cuatro manos.
A veces es de muchos
y nadie la encuentra.

sábado, octubre 03, 2009

51 años
In memoriam


Un nocturno sol enciende mi cuerpo

y me despierta en brazos de fuego
que presagian ausencias de sangre fértil

Abre a la noche su boca
por donde entro sin más atuendo
que los ojos abiertos, ciega

El gato sobre la cama
padece los giros de mi ser
de bailarina insomne
mientras recorro del gran vientre
los paisajes gris y negro
y las puertas clausuradas para siempre
alumbrada
deslumbrada
únicamente por mi cuerpo que arde

A mi paso se desploman
-añoro sus andanzas-
soldados
juglares
y otros ángeles de barro

Sufro

Busco con ansia la luna
la luna con su pincel de luz sobre las cosas
u otro sol
que no sea mi propia flama

Pero es inútil

Hacia adelante sin ver nada
sólo intuyo el camino
con más muertos.

domingo, septiembre 27, 2009


En cauce irrefrenable

la risa irrumpe su socavón de agua
y se convierte en aire

miércoles, septiembre 23, 2009

Me confundo

Contigo descubro

mi oscilación pendular
de nieve y fuego

Beso con sangre los extremos
en los cuales me suspendo
y olvido
mi circularidad inevitable
que rueda hacia la otra esquina

Me confundo árbol que da fruto
y canta
o inamovible piedra solitaria
de piel fría
allá en el río

Sea cual sea el caso
me confundo un ser estable
que te ama
o desama
para siempre

¿Pero cómo puede el péndulo estar vivo
si se queda quieto?

¿Si la luna a los amantes
rige el ir y venir de los afectos?

Somos lo que somos
no somos más que eso:
la fugaz y adolorida estabilidad del movimiento.