No pasé. No pasé.
Y me siento despedida de México que es lo que no quiero. De repente valoro aún más, el clima, mi vestimenta, la limpieza de este departamento, la luz.
Este mi computador, esta mi música, mis amigas, mis amigos, la poesía.
La libertad, una forma de libertad que mi espíritu siente y lo hace volar.
Soy quien soy acá, allá no he sido… ¿cómo hacer para que allá se de?
Para que la inspiración, el alma no se apague y me sienta como me siento aquí, lo más cercano a ser feliz
¿Por qué aquí sí y allá no?
¿Y si no fuera Bogotá?
El clima frío me deprime, me deprimió en la Granja, me deprimió en Bogotá. Amo la luz del sol, los pájaros cantando, las plantas verdes, los árboles, los pies descalzos, los brazos al aire, el piso de madera, las ventanas, el espacio amplio, la ciudad grande, la variedad, el arte, el arte, el arte, la creatividad, el tianguis, el césped de la universidad, esta casa, y vuelvo y pienso en el clima y en la luz.
martes, junio 05, 2007
jueves, mayo 31, 2007

( Mientras yo me debato con el diablo, parece que por aquí no pasa nadie)
La traición ha regresado
con cuerpo de gigante
destrozándolo todo
haciendo de mi cama
un cadalso
oscuro,
cerrado,
donde indefensa en las noches
el diablo viene a visitarme.
Me daña me tortura.
Entra en mis sueños
orate desbarata mi casa
deja mi alma a la intemperie
sin cobijo, sin amores,
sin luz.
La traición ha regresado
lo sé. El diablo aletea
de nuevo tras mis párpados
así no quiera
así no quiera.
lunes, mayo 28, 2007
(¿A falta de mi inspiración, qué tal la de mi amigo Ricardo Saracco? ¿No es una maravilla?)
CORDURA
Un hombre cuerdo, muy cuerdo, llega a una cafetería. Es amable como cualquier hombre cuerdo; saluda y se sienta en una mesa pequeña. Una mesa grande sería inútil y poco práctica –piensa- mejor una pequeña, aquí caben mis hojas. Saca una libreta a cuadros y un lápiz, enseguida con una sonrisa (por supuesto) pide un café descafeinado y un vaso con agua. Con la misma sonrisa agradece al mesero por traerle el café.
Después comienza a escribir números con su lápiz número 2, letra B de punta bien afilada. Saca resultados de sumas y restas, un rato más tarde da un sorbo con mucha educación a su café. Con lentitud saca una calculadora. Debo estar seguro de los resultados –piensa-. Inmediatamente sus dedos realizan las operaciones con prodigio. Todo en orden –dice en voz baja para no interrumpir las pláticas del resto de parroquianos.
Termina su café saboreando la última gota. Con un movimiento rápido pide la cuenta. Su respiración es pausada, tranquila, paga con unas monedas dejando buena propina.
Sale por la puerta despidiéndose con un educado con permiso. Dos parroquianos sentados en la última mesa asienten al mismo tiempo. Al cerrarse la puerta, él más joven exclama que tipo tan raro.
Ricardo Saracco
CORDURA
Un hombre cuerdo, muy cuerdo, llega a una cafetería. Es amable como cualquier hombre cuerdo; saluda y se sienta en una mesa pequeña. Una mesa grande sería inútil y poco práctica –piensa- mejor una pequeña, aquí caben mis hojas. Saca una libreta a cuadros y un lápiz, enseguida con una sonrisa (por supuesto) pide un café descafeinado y un vaso con agua. Con la misma sonrisa agradece al mesero por traerle el café.
Después comienza a escribir números con su lápiz número 2, letra B de punta bien afilada. Saca resultados de sumas y restas, un rato más tarde da un sorbo con mucha educación a su café. Con lentitud saca una calculadora. Debo estar seguro de los resultados –piensa-. Inmediatamente sus dedos realizan las operaciones con prodigio. Todo en orden –dice en voz baja para no interrumpir las pláticas del resto de parroquianos.
Termina su café saboreando la última gota. Con un movimiento rápido pide la cuenta. Su respiración es pausada, tranquila, paga con unas monedas dejando buena propina.
Sale por la puerta despidiéndose con un educado con permiso. Dos parroquianos sentados en la última mesa asienten al mismo tiempo. Al cerrarse la puerta, él más joven exclama que tipo tan raro.
Ricardo Saracco
martes, mayo 15, 2007
lunes, mayo 14, 2007
UN JUEGO SUCIO O UN ACTO DE SUPERVIVENCIA
No tengo que nombrarte para saberte
desaparecido de mi,
olvidado,
aún velas un sueño
de piedra enmohecido.
Persistente eres él, eres
la sombra blanca
inexistente que respira
junto a mi la luz
del día
y
de las noches,
oníricas, insomnes
a pesar de todas las amnesias
a que mi alma
ha obligado
a la razón.
No tengo que nombrarte para saberte
desaparecido de mi,
olvidado,
aún velas un sueño
de piedra enmohecido.
Persistente eres él, eres
la sombra blanca
inexistente que respira
junto a mi la luz
del día
y
de las noches,
oníricas, insomnes
a pesar de todas las amnesias
a que mi alma
ha obligado
a la razón.
A sus marcas, listos, ya
Las manecillas del reloj comenzaron ayer
a tragarse enloquecidas el cincuentavo año de mi vida.
Ellas, son amantes de las décadas. Obviamente yo no.
Las manecillas del reloj comenzaron ayer
a tragarse enloquecidas el cincuentavo año de mi vida.
Ellas, son amantes de las décadas. Obviamente yo no.
jueves, mayo 10, 2007
miércoles, mayo 02, 2007
sábado, abril 21, 2007
(foto Catalina Holguín)I
La tristeza agua
triste
el sol nunca
quiere despertar
la noche
a duras penas
aclarada para
hacer el día
y el gris sobre
la piel
entre los ojos
las orejas
las manos
con el verde sombrio
e intenso de
nostalgia
húmeda
lanar
campesina
tan triste
tan humana.
2
Entristece
mi alegría
el paisaje
no hay defensa
la boca no sabe
cómo sonreir
aunque no sea
lo que quiera.
El vaho en la
ventana
nubla
los dientes
teje opaco
el día
los ojos
la mirada.
Llora el alma
mia, la de todos.
El día, en la
sabana, en Bogotá,
es sólo oscuridad.
3
Si yo viviera en la sabana,
como el cielo,
no dejaría de llorar.
4
Si sigue lloviendo
me voy a secar
de la tristeza.
5
Mi país parece
condenado a llorar
sin esperanza
sus muertes
su violencia
a mares desde
el cielo.
6
Hoy la lluvia
me arropó
entre sus brazos
de congoja
y pesadumbre.
7
Cada poema
cada verso
es una lágrima
más, que cae.
8
Mi cuerpo de agua
hoy no es oceano
es nevado.
9
Con razón somos la
tristeza
si venimos del barro.
10
...y sigo llorando
con el lapiz.
11
Mi lapiz son
mis ojos, y con
mis letras humedezco
hasta ahogar
este papel.
12
Quiero dejar de llorar,
perdón de escribir
pero mis manos
mis dedos
no se secan.
13
Hasta que llegó
el día, veinte días después
que inundada de su gris
me ahogué.
jueves, abril 12, 2007
miércoles, abril 04, 2007
ENTRELAZ-ADAS
Poco a poco
ella y yo
respiramos
al calor del roce
de las manos
el aire infinito se expande
inyectándonos de vida
azul
blanco gris
las nubes techan el cielo
el sol no sale
sólo es el reflejo
de otros días
se atoran los deseos
a la intemperie
la fragilidad hace temblar
mis manos
nadie habla
la voz no cura nada
no hay oidos
que puedan escucharme
escucharnos
el tiempo es infinito
pasa por encima
por debajo
suspendidos
Adán y Eva inexistentes
sólo Eva y Eva de la mano
no hay manzanas
en el arbol
nada hay
que tentar ni que nos tiente
todo es suspension
paciencia
esperanza
espera.
Poco a poco
ella y yo
respiramos
al calor del roce
de las manos
el aire infinito se expande
inyectándonos de vida
azul
blanco gris
las nubes techan el cielo
el sol no sale
sólo es el reflejo
de otros días
se atoran los deseos
a la intemperie
la fragilidad hace temblar
mis manos
nadie habla
la voz no cura nada
no hay oidos
que puedan escucharme
escucharnos
el tiempo es infinito
pasa por encima
por debajo
suspendidos
Adán y Eva inexistentes
sólo Eva y Eva de la mano
no hay manzanas
en el arbol
nada hay
que tentar ni que nos tiente
todo es suspension
paciencia
esperanza
espera.
martes, marzo 27, 2007
lunes, marzo 26, 2007
sábado, marzo 24, 2007

NI SIENDO OTRA
¿Para qué vivir la vida
si no es para escribirla?
Cuando despertó, Miriam tenía el cuerpo lleno de besos invisibles. Por eso no abrió los ojos. Esperó a abrazarlo, se rió con su última ocurrencia y sólo entonces, sin despedirse, abrió lo ojos. La sensación de los brazos de él en su cuerpo, de los besos en la piel, la invadían por completo. Estaba feliz como cualquier enamorada aunque su amor estuviera como los fantasmas, hecho de sus propias ansias.
Puso un pié en el suelo, se sentó en la cama y desperezó. A su lado, su gata hizo lo mismo. Habían quedado de verse hoy, a la una y media, en la escultura central del parque España. Abrió el armario, movió rápidamente las prendas como quien pasa apurada las hojas de una revista, nada de lo que vio le gustó, entonces, lo cerró.
En la cocina sirvió un café. Quería despejar de su cuerpo los besos de la noche. Se sentó a la mesa. Si fuera adivina, si pudiera entrever el futuro y saber anticipada, qué iba a sucederle cuando lo viera de nuevo, pensó. Adivinar qué iba a sentir. De repente, sin poder evitarlo, una frase se le vino a la cabeza y una urgencia inaplazable la obligó a sentarse ante el computador. Las palabras dentro de las paredes de su frente necesitaban, urgentes, salir de su mente, deslizarse hacia los dedos, huir por sus yemas, hasta ser escritas; leídas. Mientras la computadora terminaba de encenderse, ella desesperaba. Al fin, sus dedos la escupieron: Cuando se despertó tenía el cuerpo lleno de besos invisibles. Quedó pasmada al leerla. Era claro, en su amor no había pasado un solo día. Había despertado llena de los besos de él, de Roberto, aunque en los sueños se le hubiera aparecido disfrazado de otro; era Roberto, lo sabía, así no tuviera su sonrisa, estuviera casado como lo estaba en el sueño, fuera un ser mucho mayor y la amara, justamente como nunca había podido hacerlo. Descubrir que lo seguía amando hizo que, esa mañana, el pasado se encendiera frente a sus ojos, a pesar de haberle cerrado la puerta y apagado la luz. Recordaba, sí, vio. No necesitaba ser adivina para saber qué era lo que sentía. Su amor tenía el reloj dañado. Como un eterno adolescente, estaba intacto.
La gata maulló llamando su atención. Cayó en cuenta de que había perdido la noción del tiempo. Miró el reloj, eran las tres.
miércoles, marzo 21, 2007
SI PUDIERA
Te escribo enamorada
y no eres nadie
más que un
otro yo
que yo me invento
para hablarte.
Si escribir
pudiera ser para adentro
si tú mi otro inventado
pudieras leerlo
si pudieras al hacerlo
enamorarte de nuevo
y volverte presencia
humana
abrazo, cuerpo
y pudiéramos
reír de nuevo
vivir tu vida
junto a la mía en paralelo
y abrazados en la noche
amarnos a oscuras
y en silencio
si pudiera yo
de verdad
estar diciéndote esto
y tú te me acercaras
me acariciaras
y tocaras el cabello
si fuera cierto
te lo juro,
creería de nuevo en dios.
Te escribo enamorada
y no eres nadie
más que un
otro yo
que yo me invento
para hablarte.
Si escribir
pudiera ser para adentro
si tú mi otro inventado
pudieras leerlo
si pudieras al hacerlo
enamorarte de nuevo
y volverte presencia
humana
abrazo, cuerpo
y pudiéramos
reír de nuevo
vivir tu vida
junto a la mía en paralelo
y abrazados en la noche
amarnos a oscuras
y en silencio
si pudiera yo
de verdad
estar diciéndote esto
y tú te me acercaras
me acariciaras
y tocaras el cabello
si fuera cierto
te lo juro,
creería de nuevo en dios.
miércoles, marzo 14, 2007

El amor
me pone triste
despierta hambres
saca de mi
la fiera indómita
insaciable
en busca de alimento
la extensión de la sabana
es corta para
mi paso galopante
de leona
enjaulada con el aire
la cola baja
levemente curvada
oscila al vaivén de la tensión
los ojos escudriñan
tras cada pastizal
tras cada árbol
un movimiento ligero
que me indique
que por ahí estás
de nuevo.
Te he visto...
soy toda
hambre
fauces que se cierran
se abren
ansiosas
de tragarte
Estoy en medio de la sabana
expectante
esperando una señal
para atacarte
y siento miedo
de la imagen
de la fuerza
con la que el hambre
de ti
me invade.
domingo, marzo 11, 2007
Soy
una íntima conversación
que no se escucha
que nunca se detiene
un amor
refundido entre mis amores
que ya casi no palpita
acostumbrado
a la soledad
una mujer iracunda
ante un dios
inexistente
que ha abandonado
al hombre
a su suerte
a su dolor
unos ojos
Pequeños
Como focas
Curiosas
Descansando en una roca
Junto al agua
Tomando el sol
Una observadora
Observante
Nunca parte
Y cuando parte
Sólo piel
Risa
Ternura.
Un ser casi invisible
Para los hombres en la calle
Una opinión imprudente
Una carcajada
Una propuesta indecente
Si quiero
¿¡y qué¡?
Carne y alma
Hecha de libros
De sabios admirados
Cantados
Gritados
Olvidados
Una pelea
Fiera
Contra la condena
De los otros
Por el tiempo
Contra el tiempo
Infructuosa
Perdida
Pero que bien vale la pena
Aficionada viajera
nocturna
olvidadiza
como cuando despierta
Soy
cualquier animal
que olfatea las migajas
y sin perder la dignidad
o perdiéndola
hace cualquier cosa
por un pedazo de pan
Soy
Palabra
Pensamientos
Que nacen del precipicio
inescrutable
Que soy por dentro
Y en el cual a veces
me rompo la cabeza
contra el suelo
unas cadenas
invisibles
que sangran
secas
desde mi infancia
cadenas de aire
cuyo peso siento
cuando quiero amar
y cuando tengo miedo
Soy la plácida curiosidad
de una vaca lechera
Soy
Las venas de mis manos
Henchidas
Palpitantes
Soy otra
que espero
Que escucho
Y a todos
Hablo en nombre de ella
A veces sorda
A veces ciega
Soy siempre
Tristeza
Y alegría que
Se juntan
Soy
Martha, soy
María
soy lo que soy.
una íntima conversación
que no se escucha
que nunca se detiene
un amor
refundido entre mis amores
que ya casi no palpita
acostumbrado
a la soledad
una mujer iracunda
ante un dios
inexistente
que ha abandonado
al hombre
a su suerte
a su dolor
unos ojos
Pequeños
Como focas
Curiosas
Descansando en una roca
Junto al agua
Tomando el sol
Una observadora
Observante
Nunca parte
Y cuando parte
Sólo piel
Risa
Ternura.
Un ser casi invisible
Para los hombres en la calle
Una opinión imprudente
Una carcajada
Una propuesta indecente
Si quiero
¿¡y qué¡?
Carne y alma
Hecha de libros
De sabios admirados
Cantados
Gritados
Olvidados
Una pelea
Fiera
Contra la condena
De los otros
Por el tiempo
Contra el tiempo
Infructuosa
Perdida
Pero que bien vale la pena
Aficionada viajera
nocturna
olvidadiza
como cuando despierta
Soy
cualquier animal
que olfatea las migajas
y sin perder la dignidad
o perdiéndola
hace cualquier cosa
por un pedazo de pan
Soy
Palabra
Pensamientos
Que nacen del precipicio
inescrutable
Que soy por dentro
Y en el cual a veces
me rompo la cabeza
contra el suelo
unas cadenas
invisibles
que sangran
secas
desde mi infancia
cadenas de aire
cuyo peso siento
cuando quiero amar
y cuando tengo miedo
Soy la plácida curiosidad
de una vaca lechera
Soy
Las venas de mis manos
Henchidas
Palpitantes
Soy otra
que espero
Que escucho
Y a todos
Hablo en nombre de ella
A veces sorda
A veces ciega
Soy siempre
Tristeza
Y alegría que
Se juntan
Soy
Martha, soy
María
soy lo que soy.
jueves, marzo 08, 2007
lunes, marzo 05, 2007

LA ESCUELA
(reflexión en Huajuapan)
Qué formalidad,
las risas taimadas
detrás de los ojos
negros
brillantes enormes
las manzanas de la cara
sin mácula aún
por el destino
o sí:
escondidos ya el dolor y
la cicatriz imborrables
así nadie los vea
ni salgan a flor de piel
Hipnóticos
vulnerables
ahí están ellos,
los dueños de la sonrisa,
siempre dispuestos
a recibir abrazos o dagas
de los adultos
que como yo, ahora,
estamos sentados
frente al salón.


