jueves, junio 06, 2013


Conversaciones calladas
(anotaciones)


I
Ella lee y se pregunta.
Mira, y el mundo es puro vértigo.
Espera, y tímida la palabra se asoma.


II
Sus manos le dicen que son ella.
La piel, tela arrugada.
Los dedos, sabios, rítmicos.


III
El diente gris.
Una piedra en su rostro
testigo silencioso del paso del río.


IV
Esquinero por la ventana
el sol gotea.
La gata y ella.



martes, junio 04, 2013


Dicen


Dicen que esto que nos pasa
tiene fin.
Lo dicen todos:
los hombres los libros los poemas.

Dicen que es necesario
jugar a correr
a no dejarse ver
aunque no haya lugar a dónde ir.

Que soy afortunada
porque este es sólo el comienzo.

Que somos viento
que los cíclopes cerrarán los ojos
las horas se comerán la risa
y nuestros cuerpos dormirán su gracia.

Que mi corazón al verte
no incrementará su pulso.
Que igual te pasará a ti.

Que nuestro amor
como la pólvora se consumirá a sí mismo
hasta dejar de ser fuego, luz.

Que nuestra muerte es inevitable,
y yo no quiero.


Bogotá, enero 2011

martes, mayo 28, 2013



Del fluir


Hay despedidas
secas como higos con espinas
no nos hacen llorar aunque nos duelen

caudalosas como suicidas 
cayendo
por las ventanas de los ojos

o ligeras
igual a moronas de pan en los andenes
no dejan rastro en las barrigas de los pájaros

Hay cotidianas
como el simple adiós al levantar la mano
tienen el poder de hacer girar los cuerpos
y que nos den la espalda

también las hay orgullosas
como monumentos estoicos en los parques
los perros los orinan
las palomas los ensucian
la gente los olvida
y no las llora nadie

Sin excepción todas evitan 
la gangrena de las cosas
son una herida abierta 
en un pedazo de la carne
para que fluya la sangre.

.

viernes, mayo 03, 2013



I
¿A dónde van las hermosas? Cruzan frente a mi puerta, lentas, apastadas. Se acercan sin prisa. Me privilegian con sus ojos enormes de luna negra.  Mansas, sus lenguas besan carrasposas mi mano abierta y los enormes hocicos me huelen.
Acaricio sus cuellos, constato el calor de la sangre que por dentro les circula y recuerdo, anteriormente, solo haber tocado su suave piel, inerte.


II
Los potreros son grandes, sin embargo, siempre están juntas. Juntas caminan, juntas se lamen, se consienten. Se saben solas, por eso se acompañan.
Ociosas, escribirán sus poemas de pasto entre la boca.