viernes, febrero 08, 2013





Operación limpieza



Como una flor nocturna
henchida paloma,
anoche
entre las sombras
sobre el muro
un gato
gris
piedra cálida y peluda
suavidad inalcanzable
arisco de mi tacto
existía
quieto
suspendido.


A menos de un metro de distancia
bajo él
brillando alumbrada por la luna que no había
una jaula imitación de plata
con dos puertas
garganta de dos bocas
abiertas
túnel socavón
voraz esperaba
devorarse al animal
flor y piedra.


Al centro del cepo de aire y luna
un exangüe plato de comida
simulado corazón palpitante
de una muchacha en celo.


El aire, la noche, el tiempo
las bocas, el gato,
suspendidos

yo, igual,
con el bolso
colgando de mi hombro,
la conversación sostenida con mi hija
enredadera prolífica de flores y de espinas
trepando por mi pecho
y este poema
callado  
aun inexistente
horrorizado
por la caza.


“No te dejes” susurré al felino
vehemente, en advertencia
y súplica.
“Vete.” “Si la amas encontrarás la muerte”  
“Es lo que quieren”.
 “Vuela”.


Hoy, otra vez, la luz del día con su rayo.
¿Dónde el gato amado,
su suavidad esquiva
flor nocturna
enredadera de flores y de espinas
ascendiendo por mi pecho?
Desciendo las escaleras en su búsqueda
flor
piedra
paloma
dentro de los barrotes de plata.


La jaula, a la distancia,
esparce un falso brillo.
Me acerco.
Sus dos bocas enormes, abiertas.
Nadie adentro.
Intacto luce el exangüe corazón
de la muchacha
ahora deslucido, moribundo
con la espera inútil.
             

Nace
entonces
este poema canto
maullido.
¡Festejo!
Anoche ha habido
un vuelo. Una victoria.











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martes, febrero 05, 2013





¿Cuántas heridas de amor 
soportará un cuerpo?

¿Cuántas muertes vivirá su vida?



.

sábado, febrero 02, 2013

Frente a frente



Ser tantos 

rostros

que en mí otros han visto 
y yo 
de mí misma
desconozco.


.

martes, enero 22, 2013



























Aquí está ella, mirando sorprendida el mundo.

El libro lo vende La Diéresis editorial en México.




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viernes, enero 18, 2013



Lo que queda:

las manos entrelazadas
y el corazón de cada uno 
galopando
a su propio ritmo.

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jueves, enero 17, 2013


Desde el fondo de sí, ella
-yo-
espera soñando alcanzar la luz

la luz tan temida y ansiada
del afuera


,

martes, diciembre 25, 2012



Fuera

                                    Cuanto más palabras nos es permitido usar,
                                    tanto más libres somos.
                                    Herta Muller

En la distancia que nos separa miro tu boca
cerrada hacia adentro impenetrable
la cueva de tu ser
impenetrable hacia adentro tu corazón.

Tu boca cerrada que empuja
mi cuerpo a la distancia
así tus manos cálidas, abiertas, ausculten
la piel que me conforma.

Tu boca puerta blindada convertida en muro:
muro para las palabras que acarician 
muro para las lenguas que comparten los humores 
sin mayor perfume que el de las vísceras,
incluido el corazón, muro.

¿Por qué la llevas como las meretrices,
clausurada? 
¿Es también tuyo su miedo a la intemperie?

Dime ¿qué escondes puerta muro boca corazón adentro
como un gran tesoro ahogado,

y es una sentencia impronunciable?


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viernes, diciembre 21, 2012


Recorriendo la ciudad



Después de la lluvia,
Bogotá, libre de culpas,
se hace limpia como un recién nacido.
El aire frío abraza su piel
sin señas
y un sahumerio de tierra, 
pino y eucalipto 
la envuelve con su canto de aromas.

Sin embargo, cruza la calle
empapado un anciano 
sostenido a un palo por bastón.
No existe para él
nacimiento alguno, ni bautizo.
Tampoco el olor.

jueves, diciembre 20, 2012


           Se entristecía la luna.
           Mallarmé



Se entristece la luna
de verlos reflejarse
en su silencio
desesperanzados en fuego
sus ojos ardiendo
en fuego ardiendo
el vacío estómago
ardiendo 
inevitable m e n t e
por los siglos 
sin que nadie los
socorra.


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miércoles, diciembre 19, 2012


Sueño lúcido


Anoche, un sueño me dictó este epitafio dialógico
(sobre el trazo en línea de un árbol con raíces evidentes).

"No he alcanzado nada en esta tierra".
"No se trata de alcanzar. Se trata 
de sembrar".

Desperté.


Aprendo: 
No envidiar a la rama (al fruto, al cielo). 
La tarea, sencillamente, horadar el suelo.

martes, diciembre 18, 2012

Cuando la muerte
llegue
las manos
deshojadas de palabras
en silencio
crecerán raíz
dentro de la tierra