Instigar al alma
Instigar al alma a condolerse del llamado
instigarla a ella -flor blanca, quizá en el pecho-
a dejar su recóndita guarida a observarse a cielo abierto
instigarla a escuchar todos los idiomas que ahora callan
a susurrar los sabios nombres olvidados por los siglos
a descubrirse en sus secretos
Instigarla a perder su forma
convertirse en río agua sonora a oídos vista
agua de tierra dolorida calmando la sed de las raíces a su paso amantísimo hacia [el mar
leche de cántaro ánfora de lágrima fuente manantial
de sangre y savia
beso de rocío en la flor de la mañana
Instigar al alma
a descubrir su fuego revolución de aire y danza pasión de luz rotunda por el tuétano de los seres y las cosas
instigarla a escuchar su ancestro animal fecundo
su enardecida locura en movimiento
gota del sol hermano o padre allá en el cielo que todo lo abarca aviva o calcina
Instigar al alma al silencio. Al silencio concentrado de la piedra.
Quietud que todo ha visto y todo sabe
ámbar esmeralda aguamarina en los ojos de los gatos
puño cerrado de piel entre los ríos
polvo polvo y polvo fósil del desierto pero siempre
pletórica de vida sin pretensión ni apuro
instigarla
a su calidez de frío a su lisura pétrea en ojo ciego
Instigarla al aire de sí misma aire que brota de la boca
voz en las mujeres canto en los árboles de mil lenguas
cuerpo de plumas
o pluma sola que baja desde el cielo caricia dulce de un ángel a la nada
bandera suspiro susuuuuurro hálito
recorriendo laberintos intrincados del pecho
transparencia que nadie ve y a todo impulsa
-quizá dios-
encendiendo y apagando la vida con el mismo gesto
Instigarla a recorrer dos veces y uno más los sueños develar sus metáforas nacer a los sentidos instigarla a revelar su corazón de niña frágil oculta tras los hechos a ensartar con asombros uno a uno el paso de los días a no olvidar lo que sólo en apariencia es más pequeño flor césped árbol animal
Instigarla
a la rísa desmedida
al dolor sin cobardía
a la furia
por los caminos truncos las balanzas rotas remendadas a favor del desbalance la pasión ciega por todo lo que brilla o lo que es cosa por todo aquel que ejerce con orgullo la supervivencia del más fuerte
Instigarla a ser
a develarse en canto que yo escriba.