jueves, febrero 18, 2010

Río de Sangre
Cuidados intensivos

Un caudal de cuerpos viene cayendo aguas bajo.
Es un río salvaje
de sangre.
No sólo un ser se enferma
cuando enferma.
La enfermedad como la vida es multitudinaria.
Arrastra cuerpos en montonera
blandos
blancos
rosas
trozos de pelo, carne y piel.

Vienen por millares
a golpes contra el suelo
y entre sí.
De tanto en tanto
las aguas cegadas en sí mismas
arrojan moribundo
uno que otro hacia la orilla.
Los más, no resisten los embates
sucumben al esfuerzo
y continúan su trayecto ya apacibles
hasta el fin.

Fantasmagóricos
afuera, en la Tierra,
algunos seres blancos
desvalidos
aguardan en la orilla.
Esperan
un ansiado aplacar de la corriente
y en el breve remanso
divisar aún con vida
a un niño
a un anciano
a una mujer o a un hombre
para tenderle
un palo
o una soga
o la mano.

lunes, febrero 15, 2010

Habitación 530
Hospital San Ignacio

Una paloma observa y reposa
perezosa el mundo
en el alfeizar de la ventana

las golondrinas
como en el patio del colegio
juegan a saltar las ramas de los árboles
sin temor de rasparse las rodillas

el viento murmulla
a los oídos de los árboles
y el sol enciende esta mañana
los ojos perezosos de las hojas

Yo
obligada a la cama
aprendo a respirar de nuevo

Cada quién en lo suyo
la vida
la vida
imperceptible
rotundo
pulso entre las venas

Nada pareciera poder interferir su flujo...

En una cama enfrente
una dulcísima mujer
agota
gota a gota la miel de su cuerpo

esperando volver a ser panal

A mi izquierda, otra,
pequeña por los años
carga
un gigante corazón dentro del pecho
y en sus pulmones la piel del humo
atesora el ancestral veneno
del cocer con leña

Más al fondo,
a una hermosa joven
un lobo oculto le lame las entrañas

Yo
a pleno amanecer del día
de nuevo con quince años
soy la noche sentada
la falta de aire
el ahogo
el ahogo
la sensación de atrapamiento
la cantaleta de mi madre en el tocador
su poder sobre mí
su ira
su ira

mi silencio

mi silencio

y el escuchar
con el corazón desbocado
el chillar de un pájaro encerrado
dentro del cuerpo.

viernes, febrero 05, 2010



















Miami-Bogotá


Bueno o malo

no importa

por fin el poema

irrefrenable irrumpe

no es posible dejarlo de escribir

es caudal de vino

espejo de nieve acá en el cielo


cielo avión

cielo canto


no existe la frontera

de mí misma

soy el azul y el blanco

del ensueño

la cordura inservible


es feliz

ser viento

alas


el propio avión de ser poema

por encima de las nubes.

jueves, enero 28, 2010

Siempre el hombre
buscando diferenciarse de sus semejantes
para no ser semejante
sino estúpidamente e infructuosamente
más.

miércoles, enero 20, 2010


Isla Grande
(Islas del Rosario - Colombia)

En la noche el viento
henchido de mar sobre los árboles
suena.
Es agua que vuela.
Su voz de espuma esparce
en su decir de olas
sosiego.

(El mundo humano
ajeno
convulsa)

Yo me agarro del viento
como a un ancla de alas un barco
y me voy
levitante
noche adentro
fosforescente de sal.

Corro.
Vuelo de agua.

martes, enero 12, 2010

Paisaje

Las montañas azules a lo lejos

gigantes de apacible tierra
o sueño
en su belleza mansa
esconden el horror.

sábado, enero 09, 2010

jueves, enero 07, 2010

Dentro de las cobijas
la noche esculpe con maestría

un cálido cuerpo junto al mío.


La tristeza y la angustia
en la puerta
me observan con envidia
sin poder entrar.


domingo, enero 03, 2010

De dónde vendrán

de qué mar

los afanosos vientos que empujan

estos primeros días de 2010 hacia adelante.


De dónde vendrán y hacia dónde

correrán con tanta prisa

dejándonos tan quietos

y al mismo tiempo

llevándonos consigo.

lunes, diciembre 21, 2009

En el cielo dos pájaros
bailan el amor
sin importarles el vértigo.

Tal vez ya no lo sienten
tal vez el vacío es la boca abierta
por donde se alimentan
tal vez ella
la boca el vértigo
los besa.
















martes, diciembre 15, 2009

Fragmento de realidad

Al lienzo de la noche
el canto del gallo hace una grieta
por donde atraviesa la mañana

el perro negro sale de su ensueño

orina contra el árbol y ladra
haciendo coro en la distancia

un pájaro

inmóvil regresa volando de su luna
abre el pico y se transforma en piano

el cielo
despliega sobre la tierra
su cuerpo de mujer ilímite

por donde navegan los aviones las aguas

los gigantes movilean sus espejos verdes contra el viento

y los frutos en sus brazos
se arraciman como ciudades atestadas de soles.

A los pies
fulminado contra el suelo
un pequeño cuerpo tejido de plumas yace inerte
sin poder respirar más la tierra.

Nadie se inmuta.
Sólo ella.
Cada día que amanece es el primero.

Nada recuerda que hubo ayer, piensa.

martes, diciembre 08, 2009

viernes, noviembre 27, 2009

Campo de batalla

Frente a mis ojos:
la devastación.
Teñida de ocre la tierra sangra.
Árboles arbustos plantas
heridos de muerte
muertos
son cadáveres
brazos rotos cuerpos demembrados
hojas secas.

El universo de los pájaros ha colapsado.
Los nidos caídos de su cielo
como copas derramadas
ocultos
lloran su propia muerte.

Los huevos

pedazos de sol quebrados contra el suelo
manchan de amarillo las ramas
los troncos
y las raices yertas.

Escucho los lamentos doloridos
de las aves.
Son quejidos pequeñísimos.

¡Cuántas madres habrán perdido su crías para siempre!
¡Cuántas parejas se habrán fracturado como vidrio en mil pedazos!

Los gusanos
los insectos

ejercen su derecho como todos a la vida
desvisten a mordiscos
pájaros azulejos carpinteros cardenales
y los dejan desnudos
en sus jaulas de costillas y de huesos.

En pie
un viejo árbol solo
sobrevive

Arriba
-dioses impasibles juegan a ser ángeles y son ángeles-
los buitres.

Al hombre no se le ve por ningun lado.
Ésta es sólo su huella su sombra tras de sí.

Quizás no demore.
Venga a terminar de deshacerlo todo
a hacer de los cádaveres camas o leños para el fuego.
Quizás se compre un pájaro mecánico
de vuelta a la cuerda cuando se sienta solo
y el canto de lata sea su propio invento.

Quizás
-ojalá-
no vuelva

y vuelva a reverdecer el monte.
Al caer la tarde

El sol detrás de la nube
apático se escapa
y el verde del paisaje
se vuelve uno mismo con la noche.
Del sol, la sombra,
su seda negra más fina,
oculta la espalda del cristal de la ventana
la viste de espejo
y en ella es a él a quién descubro.
A su lado estoy yo sentada.
Juntos somos cuerpo imagen cuerpo
eco silencioso.

Al centro del reflejo

el sol
realmente nunca se ha marchado

nos alumbra disfrazado de lámpara.

sábado, noviembre 14, 2009

Silencio I


En medio de una cosa y otra

y de esta soledad por la que suspendida rondo
te pienso

te pienso de puntillas para no hacer ruido
que perturbe este silencio de sonidos
tan ocupado buscando sin abrir los ojos
ni abrir la boca

y me preocupa.
Me preocupa la poesía erótica
tan sentida juzgada usada y femenina
tan lugar común.

Sí, me preocupa
la dependencia

del alma
ese ser en mí que nunca he visto
y aún sin saber si existe
me dicta cuando quiere
estas voces que se llaman versos
versos libres
un universo mucho más amplio
infinitamente más amplio
que escribir en exclusiva poemas de amor.


¿Pero acaso no son todos los versos todos

actos eróticos de amor? me pregunto y me respondo
y continúo más tranquila
suspendida en la solectud de las palabras
pensándote como si no
.