
El amanecer
Atravesó las sombras
silenciosa
se coló por las ventanas
derramó amarillo en las alcobas
despertó a los niños
durmió a los insomnes
y alivio a los enfermos
matándoles la noche

El amanecer
Atravesó las sombras
silenciosa
se coló por las ventanas
derramó amarillo en las alcobas
despertó a los niños
durmió a los insomnes
y alivio a los enfermos
matándoles la noche
Proclama
No existen palabras feas
Censura
Parece que me he refundido en algún lugar
en el inicio de este viaje
No soy capaz de escucharme la voz
he salido de mi recinto
y me he perdido
La cordura parece volverse loca
la realidad pierde su sitio
lo que veo no es lo que existe
menos lo que pienso o lo que siento
Si lo nombro erro en mi juicio
Ellos
-eso dicen-
son quienes saben
lo que es y cómo es el mundo.
Poema sin censura
mar adentro
asida a tu pene
soy un barco anclado
que dormita
Es noche de luna
Regreso
De nuevo el agua
se ha vuelto asfalto
y a mi piel la cubren las telas
y los paños
La sal volvió a existir
exclusivamente en los saleros
y el pescado
en las neveras de los supermercados
Aún así traigo conmigo
el pozo de agua
que jamás me deja
mi propia agua que en sincronía
con el mar bombea
Ahora soy
no ya la isla que avistaba un horizonte
sino un pozo de agua
sal
que existe en pie
pescando en una acera.