Los zapatos del closet
1er par - Zapatos infantiles de amarrar
El primer trabajo que me inventé, debía de tener diez años,
fue embolar (bolear) zapatos.
Con la caja de la casa, betún (crema) y cepillo en mano
salí creyendo hacerme rica
a golpear las puertas vecinas de mi barrio.
2o par- Zapatos blancos pasados de moda
Los primeros zapatos de tacón que tuve
eran blancos.
Se los pedí a mi padre
él me los regalo.
Tenía menos de doce años.
Cuando mi madre los descubrió
celosa
a la caneca (bote de basura) los botó.
3 par – Zapatos deportivos
Rápidamente descubrí
que nada como un par de tenis (zapatillas)
para andar por la vida
como si el cuerpo no pesara.
4º par – Zapatos de piel
Durante toda mi infancia
mis zapatos preferidos fueron
andar descalza.
5º par – Zapatos elegantes
La única vez que use zaparos de tacón puntilla (de aguja)
fue para casarme. Tenía diez y ocho años.
No lograba dar el paso y me morí del cansancio.
No tuve que llegar a separarme.
Desde ese día juré nunca más volver a usarlos.
6º par – Cotizas o alpargatas
Desde hace mucho tiempo las uso
terminaron volviéndose costumbre.
Las hay chinas, campesinas, japonesas.
Las que más me gustan son negras
no están en el closet,
justo en este momento las tengo puestas.




