martes, agosto 12, 2008














Dicen que las mujeres tenemos

cinco por ciento más de agua

que ciertas lágrimas

son de cocodrilo

que las mareas altas enloquecen

a los locos

que la lluvia de las uvas

enlaguna

que nadie sobrevive

nadando en alcohol


dicen que la sangre de Cristo es santa

que la de la mujer sucia

que es más fácil ser hombre

por aquello de orinar parado

que la boca se llena de agua

cuando lo que tiene es hambre

que con el sudor de la frente

se gana el pan


dicen

que a la gente se le escurren las babas

del encanto

que el que no llora

no mama

que llorar es la mejor manera

de curar el corazón


dicen…

dicen tantas cosas

sobre esto de estar vivo

que de sólido tiene tan

pero tan poco.


viernes, agosto 08, 2008

¿Acaso no es este el mar?

¿No es este sonido del follaje
el de las olas en la orilla?
¿El cedro una medusa cuyos tentáculos
descuelgan hacia el fondo de las aguas?

¿No eres tú el joven pescador, yo, tu joven mujer?

¿Acaso no son estos mis pies descalzos
toda mi desnudez?

miércoles, agosto 06, 2008

Fragmento




Llegó a un punto donde no pudo detener, ni negar por más tiempo el desvanecimiento que sentía. Frente a ese hombre su cuerpo perdía todo peso, se sentía ligera, casi al borde de caer y esa sensación de perder la forma y de derretimiento, desplazaba la seguridad y el control de sus emociones y sus actos. En otros tiempos, sin la menor duda habría creído haber encontrado el amor. Hoy ya no creía en ello. Luego de haber sido amante del amor tantas veces, de haberlo desnudado, reconocía su naturaleza de ropaje: el amor era sólo un vestido transparente que mal lograba esconder, el imperioso deseo por el cuerpo del otro para poder sentir el propio cuerpo. Ser uno, siendo dos en un instante. El deseo era la verdadera fuerza que invadía todo rompiendo diques y fronteras, haciendo de dos seres una pareja, aunque feliz, ansiosa presa.

Porque la muerte, no lo podía olvidar, siempre estaba un paso atrás. Por eso el miedo. El deseo ahora nada mantendría inmóvil, todo correría vertiginoso

No existía manera de escapársele al destino: deseaba a ese hombre y desearlo, era lo mismo que perderlo. Vivirlo, llamar a la muerte. Era, como tantas otras veces, lo mismo que clavarse y clavarle el puñal y al hacerlo, ser testigo de su muerte y de la suya propia. Poco importaba que esta vez sí pareciera ser el amor, el único, el verdadero. El destino correría indiferente: un beso y la puerta se abriría. Pero más pronto que tarde de nuevo quedaría sólo el muro, la distancia, el recuerdo y finalmente la nada; o a lo mucho, algún reflejo de un viejo dolor.

martes, agosto 05, 2008

Todo lo que existe
es desapego.
Desapego
es todo lo que es



***

VICTORIA DE SAMOTRACIA


Contrario a la Venus de Lespugue,

esta mujer Samotracia,

a veces yo, vuela.

No tiene quien la detenga

su mirada es aire y mira el frente

lleva su cabeza de viento y el pecho en alto.

Es punta de barco,

madre vital para quienes la observan

y la siguen.

Rompe el viento que hace formas sorprendentes de la adversidad

y es alegre en su atrevimiento.

Ya no mira al cielo preguntándole nada a las estrellas

va enfrentándose a sí misma

y sus preguntas esperan curiosas

encontrar respuesta

en todo lo que siente y lo que ve

y es su victoria

volar,

volar.


martes, julio 29, 2008





Una vez más…

A veces la distancia
se hace más lejos
suspende el sonido del recuerdo
en la pantalla de los párpados
apaga la luz

a veces esto pasa
y es para siempre
y el que lo vive no lo sabe

animal u hombre
no existe diferencia

de este lado queda
la pregunta
tiembla el tacto hueco
y una constatación de la muerte
de todas las muertes de la vida
duerme a una mariposa
intacta
a nuestros pies




Estoy siendo líquida.
No quiero
me envidriezco
salto
entro dentro de un frasco
soy recipiente no agua fresca.

Mis formas son redondas transparentes
y veo del mundo desde ahí.

Sí alguien quiere levantarme
y colocar el frasco en otro lado
bien puede hacerlo
yo me dejo
con tal de que me trate con cuidado
no va y sea se tropiece
y mi sangre llanto
inunde la ciudad.

lunes, julio 21, 2008

Poesía de drogas

A veces me canso de ser grande me canso del tiempo la densidad de los relojes la seriedad que le pongo al punto y a la coma de los vestidos de mis roles que no duermen de los días que día a día se hacen día y noche sin descanso me canso de la gravedad de los sucesos los péndulos las balanzas los caminos prendo un cigarrillo dibujo diminutos ríos de sangre dentro de mis ojos me baño entre vasos de agua que se mezclan con el roble de los hielos abro de par en par las ventanas dejo que el sol me encandelille y salgo salgo a corretear ideas luminosas como sueños y a desatar la risa que se esconde enredada entre mi pelo