martes, julio 28, 2009


















Ángeles arremolinados

en mansedumbre


se ensombrecen bajo el caracolí.


Esperan


sin saberlo


de la mano del hombre


la muerte.


1 comentario:

Leonardo dijo...

Veo que le trabajas a los árboles : caracolí, qué bello nombre! Suena a tierra caliente de inmediato, a ganado -perdón, a ángeles pastando. La violencia que siempre anda por ahí agazapada, de mano de los hombres. Es verdad que no hay nada más angelical, más inocente, que la mirada de las vacas. Eso explicará su destino trágico? ¿Dónde se ve un monumento a la vaca que nos da tantas cosas?