jueves, diciembre 13, 2007

Fue una noche
de hielo entre las cama
cristales dibujando líneas por el aire
y fuegos falsos.

Una noche
de recorrer lijera laberintos
truncos persiguiendo el hilo
de la voz que se escondía
tras callejones y rendijas empañadas.

Una noche
en la que ni los animales nocturnos
quisieron salir de las madrigueras.

1 comentario:

Emiliano Álvarez dijo...

Me encanta, pero me duele, pues me escupe la ausencia de la voz de la escritora... Y es que siempre tus poemas, en tu boca son más poemas.