Fue una noche
de hielo entre las cama
cristales dibujando líneas por el aire
y fuegos falsos.
Una noche
de recorrer lijera laberintos
truncos persiguiendo el hilo
de la voz que se escondía
tras callejones y rendijas empañadas.
Una noche
en la que ni los animales nocturnos
quisieron salir de las madrigueras.
1 comentario:
Me encanta, pero me duele, pues me escupe la ausencia de la voz de la escritora... Y es que siempre tus poemas, en tu boca son más poemas.
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