domingo, marzo 11, 2007

Soy
una íntima conversación
que no se escucha
que nunca se detiene
un amor
refundido entre mis amores
que ya casi no palpita
acostumbrado
a la soledad

una mujer iracunda
ante un dios
inexistente
que ha abandonado
al hombre
a su suerte
a su dolor

unos ojos
Pequeños
Como focas
Curiosas
Descansando en una roca
Junto al agua
Tomando el sol

Una observadora
Observante
Nunca parte
Y cuando parte
Sólo piel
Risa
Ternura.

Un ser casi invisible
Para los hombres en la calle
Una opinión imprudente
Una carcajada
Una propuesta indecente
Si quiero
¿¡y qué¡?

Carne y alma
Hecha de libros
De sabios admirados
Cantados
Gritados
Olvidados

Una pelea
Fiera
Contra la condena
De los otros
Por el tiempo
Contra el tiempo
Infructuosa
Perdida
Pero que bien vale la pena

Aficionada viajera
nocturna
olvidadiza
como cuando despierta

Soy
cualquier animal
que olfatea las migajas
y sin perder la dignidad
o perdiéndola
hace cualquier cosa
por un pedazo de pan

Soy
Palabra
Pensamientos
Que nacen del precipicio
inescrutable
Que soy por dentro
Y en el cual a veces
me rompo la cabeza
contra el suelo

unas cadenas
invisibles
que sangran
secas
desde mi infancia

cadenas de aire
cuyo peso siento
cuando quiero amar
y cuando tengo miedo

Soy la plácida curiosidad
de una vaca lechera

Soy
Las venas de mis manos
Henchidas
Palpitantes

Soy otra
que espero
Que escucho
Y a todos
Hablo en nombre de ella

A veces sorda
A veces ciega

Soy siempre
Tristeza
Y alegría que
Se juntan

Soy
Martha, soy
María
soy lo que soy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eres la colombianita con los ojos y el alma hechizados de poesía.
Besos
Carmen Mendoza