jueves, junio 01, 2006

1.996

La aurora en Nueva York
amanece muda
o muerta.
En ella los pájaros
(cadáveres) cantan
en silencio.
Las sirenas histéricas a cambio,
festejan con su llorar
macabro, cada día
una victoria.

1 comentario:

Leonardo dijo...

Definitivamente las ciudades son los nuevos bosques con sus nuevos pájaros. Hace alrededor de cien años Apollinaire empezó a cantar a las ciudades. Creo que estamos lejos de terminar con ello.