miércoles, marzo 13, 2013





Sin alas



Impulsado por las crines
las poderosas patas hacia adelante
vuela.
Nadie encima. Solo el viento.

Son suyos los olores que atraviesan los ollares.
Sabe del río virgen que ingrávida el paso, da la vida
y es la muerte.
De las culebras rayo zigzagueando el suelo que el fuego espanta.
De las noches libres, solitarias, en manada.

Sabe todo esto, sin saberlo.
Jamás ha volado.  
Tiempo atrás los suyos sí lo hicieron.

No puede explicarse porqué
en el corral donde lo encierran
ocasionalmente sus cascos
escarban la tierra. La golpean.

Nervioso -los ojos dulces, lunares-
aguarda
al hombre que lo cuida y lo encarcela.






.

lunes, marzo 04, 2013


Un punto, una ventana, una rosa



Descanso en la cama.
De repente, levanto el brazo
y veo:
justo debajo de mi mano abierta
un punto, más pequeño que un centímetro,
salta intermitente.
Descubro, ahí, en ese lugar de mi muñeca que salta,
que estoy viva.
El punto es una ventana
hacia mi cuerpo oculto.
Soy un universo sellado
siempre en movimiento
que jamás he visto.
La casa a oscuras que se asoma                                
y deja ver una rosa blanca.
Una rosa blanca
que alguien ha cortado
y callada
solitaria
se marchita.


.

miércoles, febrero 20, 2013



Gajes del oficio



Cómo leer  a los grandes poetas
sin compararse
sin gozar cada palabra
y sufrir el gozo.
Cómo leerlos sin desear
callar.
Mantener izada la propia bandera
a media asta
y así, a pesar de todo, ondear
también.


.

jueves, febrero 14, 2013



Aquí un antología  de un grupo importante de poetas colombianas, publicada en Francia
Merece ser leída.

http://vericuetos-paris.over-blog.com/

.

martes, febrero 12, 2013



Los enemigos

(y de joven - igual que la mayoría de ustedes-
leí sin entender del todo)


Con el paso de los días
despierta del sueño
el miedo a la vejez, la enfermedad
la muerte.
Es una lucha cruenta, onerosa, diaria
convivir con la debilidad creciente.
El marchitamiento.
Intentar no llegar a la vejez (como advertía Don Juan)
aunque lo sea, reducida
a ser una "débil criatura vieja".






Me pregunto si a las plantas también les duele crecer.


.

viernes, febrero 08, 2013





Operación limpieza



Como una flor nocturna
henchida paloma,
anoche
entre las sombras
sobre el muro
un gato
gris
piedra cálida y peluda
suavidad inalcanzable
arisco de mi tacto
existía
quieto
suspendido.


A menos de un metro de distancia
bajo él
brillando alumbrada por la luna que no había
una jaula imitación de plata
con dos puertas
garganta de dos bocas
abiertas
túnel socavón
voraz esperaba
devorarse al animal
flor y piedra.


Al centro del cepo de aire y luna
un exangüe plato de comida
simulado corazón palpitante
de una muchacha en celo.


El aire, la noche, el tiempo
las bocas, el gato,
suspendidos

yo, igual,
con el bolso
colgando de mi hombro,
la conversación sostenida con mi hija
enredadera prolífica de flores y de espinas
trepando por mi pecho
y este poema
callado  
aun inexistente
horrorizado
por la caza.


“No te dejes” susurré al felino
vehemente, en advertencia
y súplica.
“Vete.” “Si la amas encontrarás la muerte”  
“Es lo que quieren”.
 “Vuela”.


Hoy, otra vez, la luz del día con su rayo.
¿Dónde el gato amado,
su suavidad esquiva
flor nocturna
enredadera de flores y de espinas
ascendiendo por mi pecho?
Desciendo las escaleras en su búsqueda
flor
piedra
paloma
dentro de los barrotes de plata.


La jaula, a la distancia,
esparce un falso brillo.
Me acerco.
Sus dos bocas enormes, abiertas.
Nadie adentro.
Intacto luce el exangüe corazón
de la muchacha
ahora deslucido, moribundo
con la espera inútil.
             

Nace
entonces
este poema canto
maullido.
¡Festejo!
Anoche ha habido
un vuelo. Una victoria.











.