jueves, noviembre 10, 2011

Cotidiana

La casa en la mañana
el sol revuelto entre las sábanas
el café aromando las esquinas
los sueños olvidados de la noche

La paz se condensa en cada planta y su matera
la bondad en cada libro, en cada silla,
en cada lámpara a la espera silenciosa

La guerra diaria entre los hombres
condenada queda al ostracismo
sus hambres, sus garras desalmadas
no caben por las puertas ni ventanas abiertas de par en par.

Garras casa adentro solo existen
las abullonadas
mansas
escondidas de los gatos

Amodorrado el reloj
camina con un sólo ojo abierto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Quisiera decir cosas sobre tus poemas pero solo atino a exclamar: qué maravilla de poema!

Lauri García Dueñas dijo...

Justo hoy me refugié en mi casa, queriendo olvidar la maldad de la humanidad. Hermoso poema, solo checa que según yo debe decir "materia". Te adoro.

leonardo dijo...

cobijo doméstico, refugio, lentitud del tiempo, ritual para sobrevivir...
un abrazo