lunes, agosto 27, 2007



(Si seleccionan la foto verán a Iztacchuatl más cerca y más como la veo yo)

Iztaccihuatl mujer hermosa
con qué tanto sueñas
que no quieres ver,
la luna a pleno sol
enamorada
velar tu sueño
no para que duermas,
para que despiertes.
Ella, como yo
quiere ver tus ojos
atravesar
tus pupilas pétreas
con el fulgor
inicial de la vida

Despierta princesa
iluminada
siéntate monumental
sobre tus faldas
y observa el universo.

Es cierto,
no te merecemos
todo ha cambiado
nada reconoces como propio
y tu inocencia de siempre no comprende
a gente como yo
que atónita te observa.

Mujer de monte y nieve
no te asustes
nada habrá de sucederte.
Pero no cierres los ojos,
no te acuestes de nuevo
cara al cielo, negándonos,
al mundo
a la luna
y a mi.


María Tabares
ALEGRÍA

En el estruendo de esta larga, silenciosa y horrenda despedida
en la desolación de este adiós tan absurdo, tan lentamente criminal
alégrate, alégrate, mujer, porque los dioses
los impasibles dioses de la calamidad nos conceden el privilegio
de que nuestras heridas no tengan nunca cicatriz ni alivio

Tendremos, como todos los humanos, una separación
Pero a partir de ese momento nuestras horas serán ya irreparables
como las de los dioses. Alégrate, mujer; alégrate
porque no quedará un solo lugar sobre la tierra
donde podamos encontrar el olvido, la paz, el apetito, el sueño

Alégrate mientras se pudre mi nombre en tu boca
y piensa que ese sabor podrido será el partero de tus hijos
y será la penumbra que confunda las caras de tus otros amantes
y será finalmente el embozo protervo que acudirá a arropar tu último frío:
¿pudiste alguna vez soñar una fidelidad mayor que esta desgracia?

En cuanto a mí, tu nombre ya es azufre en tus encías
y no quiero otro dulce que esa yel no otro sabor que este castigo
mientras pasen los años tumefactos, serviles, miserables
que habré de taladrar a voces y con cólera
hasta el instante misericordioso de la aniquilación

Alégrate de este dolor porque no va a cesar
Alégrate por esta ausencia infame que será nuestro nudo
Alégrate por esta ciénaga que es la distancia donde chapotearemos sin
poder [escapar
Y cuando llegue el odio, alégrate del odio, alégrate, mujer
porque el odio será el más espléndido escalón de esta escalera que
subimos [juntos

Alégrate, mujer. Canta conmigo a estos dioses siniestros
que nos conceden este sino de rabia y de fidelidad y de la alegría.


FELIX GRANDE

viernes, agosto 24, 2007

¿Quién dijo que escribir poesía es tan fácil
como escupir?
Es un escupitajo sí
es cierto, pero procesado
hecho bala
como un moco entre los dedos
pasado por el fuego
de la alquimia
hasta lograr si es que sucede
que nazca su forma de diamante.
Es un pulir acuoso
y lento
la palabra.

jueves, agosto 16, 2007

viernes, agosto 10, 2007

Obvio, después de tanta dicha
el aterrizaje tenía que ser forzoso.

miércoles, agosto 08, 2007

El estruendo del mar me dejó sorda.
Vengo de ver tortugas y en especial a una, poniendo huevos.
Vengo de bucear con tubo y de ahogar el miedo
Vengo de la sal
del vendaval
Vengo de estar con un gigante
Vengo
vengo
vengo

miércoles, agosto 01, 2007

Una ola del mar se metió en mi cama, en mi cuarto y me sacó de mi casa. Me tiene hace varíos días encima suyo navegando el mar. Hoy, estoy en un pequeño lugar frente a Belice que se llama Xcalac. De aquí irémos buscando reventar como una ola en una playa de alguna costa de Oaxaca.
Hasta ahora, sólo he estado a punto de ahogarme de la pura felicidad.